Noel Gallagher, segundo vocalista y guitarrista principal de mítica banda británica Oasis que se reencontró este año, pasó varios veranos disfrutando de su espectacular mansión en Ibiza, conocida como Casa Atlantis. Adquirida en 1999 por unos 3 millones de euros al músico Mike Oldfield, la villa contaba con vistas privilegiadas al Mediterráneo, acceso privado a la playa y una piscina infinita de postal.
Sin embargo, ni el lujo ni el enclave pudieron con la paciencia del artista cuando apareció en escena un vecino inesperado: James Blunt.
El propio Blunt desveló la anécdota en el podcast ‘How to Fail with Elizabeth Day’, recordando cómo se cruzó con Gallagher y este le soltó sin rodeos: “Me voy de Ibiza porque no puedo aguantar a James Blunt escribiendo sus canciones de mierda cerca”.
Entre risas, el cantante de You’re Beautiful admitió que no se lo tomó a mal, aunque la convivencia quedó sentenciada.
Según medios como The Standard, uno de los motivos que colmó la paciencia de Gallagher fue el club nocturno que Blunt montó en su propio jardín: Blunty’s, un espacio privado decorado con un cartel de neón que proclama “donde todos son hermosos”, un guiño directo a su hit mundial.
Lo cierto es que, tras años aguantando la música y las fiestas improvisadas, el exlíder de Oasis decidió poner su mansión a la venta en 2008, por más del doble de lo que pagó.
Bromas de vecindario
En público, ambos cantantes mantienen una relación aparentemente cordial. Blunt reconoce que Gallagher es “muy simpático a la cara”, aunque siempre suelta alguna pulla con micrófono delante: “Con un periodista delante presume y dice algo diferente”, bromea Blunt.
Gallagher, por su parte, reconoció sin filtros en Time Out Dubai que se deshizo de su casa porque “simplemente no quería a Blunt como vecino”. Incluso llegó a molestarle que el británico hablara de Ibiza como si fuera “suya”, tal como recogieron varios tabloides.
Al final, la historia quedó en una anécdota de verano y una muestra más del carácter directo —y algo cascarrabias— de Noel Gallagher, que prefirió vender su paraíso isleño antes que seguir soportando la voz de su vecino famoso.
Mientras tanto, Blunt se permitió bromear sobre la situación asegurando que “después de su salida, los precios de las casas subieron”. Y así, la Casa Atlantis se convirtió en leyenda, no solo por su arquitectura, sino por la surrealista razón que llevó a uno de los hermanos más famosos del britpop a decir: “¡Hasta luego, Ibiza!”.
Casa Atlantis
Ubicada en es Cubells, Casa Atlantis tiene seis dormitorios con baños privados para una capacidad de 12 personas. Posee 575 metros cuadrados habitables y está construida en una parcela de 17.000 m2.
«Es una impresionante villa de vacaciones junto al mar con amplias vistas al mar y una playa privada. La villa también ofrece un amarre privado y el uso del barco. Esta villa moderna y minimalista está situada en la tranquila urbanización de Es Cubells y está amueblada al más alto nivel», detalla el sitio Luxury Travels.
La piscina tiene una zona para niños y también una sala de juegos en el lado de la villa que tiene una máquina de pinball y una máquina de juegos electrónicos. En el exterior se puede utilizar la mesa de ping-pong, jugar al futbolín o una partida de billar.
El valor del alquiler va desde los 65.000 hasta los 97.000 euros a la semana.
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