Alberto Pedraza, consejo de Puertos y Litorales Sostenibles, tiene una propuesta clara para garantizar el futuro del Club Náutico de Ibiza: un puerto deportivo nuevo en Figueretes, proyecto que fue promovido en su momento por el Grupo de Empresas Matutes y que, obviamente, no prosperó.
-Uno de los argumentos para atacarle de forma inmisericorde, bajo mi punto de vista, ha sido no haber organizado regatas. ¿Por qué un hombre que viene del mundo del deporte, capaz de organizar numerosos eventos deportivos, no ha cumplido con su oferta?
-Exactamente. Uno de los argumentos para defender el derecho de pernada o los privilegios de los clubes náuticos es el fomento del deporte de la vela. Lo relaciono con la náutica social de la que hemos hablado antes.
Me niego a organizar determinadas regatas que me reclaman porque no creo que haya que promocionar las regatas de personas particulares, y he participado en unas cuantas y, por lo tanto, sé de lo que hablo, sino que todo el esfuerzo ha de focalizarse en tener cuántos más niños mejor y luego en tener equipos que formen a campeones.
-¿Cuál es el modelo ideal de Alberto Pedraza para la explotación del dominio portuario para atender la náutica deportiva y la náutica social?
-Yo creo que el modelo, sin duda, está cambiando y tiene que cambiar y volvemos al sentido común. Cuando uno entra en un club náutico, y hablo en general, lo más importante es ver el tipo de flota que tiene ese club. Cuando yo llegué aquí vi que no había casi barcos de vela y sí muchos barcos de motor y eso es significativo.
Un club tiene que tener ingresos para promocionar el deporte base y después, cuando tienes una base, puedes sacar el deporte de competición.
De 50 niños, es difícil sacar un campeón. Para eso tienes que tener mil niños. Y para tener mil niños tienes que poder financiarlos. O lo pagan las familias que pueden pagarlo o la administración y/o el negocio de los amarres.
Nosotros tenemos la obligación de gastarnos y nos hemos gastado una cifra muy importante todos los años (más de 300.000 euros) en el deporte de la vela.
Eso no se puede hacer en ocho meses, ni en un año, ni en cinco. Esa base hay que crearla y nosotros vamos a superar los mil niños. Entre ellos, hay, según me cuentan los monitores, que están tocados con la varita mágica que tienen los campeones.
Hemos comprado más barcos, tenemos más y mejores monitores que el Club Náutico de Ibiza, estamos intentando hacer las cosas mejor.
El primer año ha sido un año de parar balones, de escuchar disparates, yo no sé si nos han puesto más de 30 denuncias en diferentes estamentos se han inventado desde una asociación de amarristas, que es la marca blanca del Club Náutico de Ibiza. Cuando no nos dispara uno, nos disparan los dos o cuando no les interesa nos disparan desde el Periódico de Ibiza.
Nos han tratado de enemigos porque en realidad lo que querían era que nos fuéramos de la isla. Lo que ocurre es que todas estas cosas a mí me motivan más y en lugar de irme, no voy a permitir que me vengan a afear nada unos señores desde su despacho, que no trabajan, que no ponen un duro y que no sé sabe dónde están exactamente los muchísimos pingües beneficios que ha dado el Club Náutico de Ibiza en los últimos años porque en la instalación ya le digo yo que no están y en el deporte, tampoco, porque los chavales no tenían ningún tipo de material en condiciones…
-Se me está yendo sin responder a mi pregunta. Se la formulo más directa: ¿los clubs náuticos han de tener algún tipo de privilegio en algunos concursos?
-Yo creo que está bien que en algunos concursos una parte de los ingresos vayan a la promoción del deporte, deporte de base y de competición, no regatas privadas. De vela, de piragüismo, de motos de agua…
-Pero si los clubs no tienen un espacio físico, veo difícil la promoción del deporte por parte de empresas privadas.
-No he dicho que los clubs no tengan que tener un espacio físico. Aquí tenemos el Club Náutico de Sant Antoni que es una maravilla y un ejemplo a seguir.
Lo que pasa es que el club que había aquí no era un ejemplo a seguir, estaba decadente y en demolición real, estaba muy, muy deteriorada la infraestructura y el modelo social estaba en decadencia, se hacían cosas, pero no había, yo creo, ilusión.
Una escuela municipal es otra opción.
De todas formas, hay una cosa que no entiendo: ¿Por qué no se monta en Figueretes, donde hay una instalación semihundida, el Club Náutico de Ibiza?
Si yo fuera el señor Verdera (presidente del Club Náutico de Ibiza), lo primero que hubiera hecho es ir al Ayuntamiento de Ibiza para ir de su mano a Costas y montar ahí el Club Náutico de Ibiza.
La institución no debe desaparecer, pero lo que no puede es estar en un sitio a cualquier precio intentando manipular concursos o intentando atacar a los que ganamos con un mejor y destacadísimo número de puntos e intentar que les regalen las concesiones.
El Estado no puede regalar nada, todo tiene que salir a concurso y yo invito públicamente al señor Verdera a que se siente conmigo a comer y empecemos a hablar de este tema.
Ya se lo ofrecí a Pedro Matutes Barceló (actual vicepresidente del Club Náutico de Ibiza) el día de la inauguración de su espectacular Teatro Pereyra.
-¿Y cuál ha sido su respuesta?
-Todavía estoy esperando que me conteste.
Ellos, en lugar de ponerse a trabajar y en hacer un proyecto para esa zona semi-hundida de ses Figueretes, prefieren que diferentes personas y personajes divulguen bulos.
Pongámonos a trabajar, tengamos la competencia sana entre clubes, como sucede en otros deportes, el Club Náutico de Ibiza, el Club Mare Nostrum, el Club Náutico de San Antonio y el Club Náutico de Santa Eulalia.
Yo me pregunto: ¿por qué aquí obligadamente?
Han estado 99 años aquí y pueden estar otros 99 años en Figueretes que es mucho mejor para la práctica del deporte, además.
Aquí salir con los niños, cuando menos, hay que hacerlo con mucho cuidado porque hay que sacarlos a todos como si fuera mamá con los patitos, todos remolcados.
Tienen derecho a presentarse aquí de nuevo, pero creo que deberían empezar a buscar nuevas oportunidades y de hecho nunca he entendido que no lo estén haciendo ya.
-¿Qué les quiere proponer en esa comida?
-Lo que ya les propuse cuando me ofrecí a hacerles un proyecto único a nivel mundial y el mejor club náutico del Mediterráneo en Ibiza.
– Eso ahora no cabe, a usted le quedan dos años de concesión, como mínimo.
-Vayamos a montar el Club Náutico de Ibiza en el semi-hundido puerto de Figueretes. He estado dos o tres veces viéndolo, es una maravilla, ese es el enclave top para el deporte de la vela y la náutica social.
Ofrezco la colaboración de mi club, Mare Nostrum, para desarrollar ahí la mejor actividad deportiva y social que se pueda.
Habría que estudiar un dique de abrigo para que hubiera suficientes barcos de náutica social que dieran suficientes ingresos para contribuir a financiar la parte deportiva.
-¿Está proponiendo un puerto deportivo en Figueretes?
-Sí y me ofrezco a hacerlo con el Club Náutico de Ibiza. Será la segunda vez que les propongo algo.