El Consell de Ibiza debe decidir en las próximas semanas cuál será el futuro de los residuos de la isla. Luego de un extenso período de exposición pública, que incluyó talleres con entidades interesadas y la posibilidad de que los residentes de la isla opinaran en la web, el Consell informará qué modelo elige para tratar los residuos no peligrosos: si enviar la basura a Palma, para ser incinerada en la planta de Son Reus, de Tirme, o construir una incineradora propia.
En paralelo, está proyectado que antes de que termine el año se realizará una prueba piloto de envío de residuos a Mallorca. Esto no significa que enviar la basura a Palma vaya a ser la opción elegida. Más allá de tratarse de un ensayo, el envío de residuos a Mallorca se prevé necesario incluso si se construye una incineradora propia, ya que demandará un tiempo hasta que esté en funcionamiento.
Según pudo saber La Voz de Ibiza, el Consell apunta a informar su decisión antes de que termine julio (el primer plazo dado había sido principios de junio).
Avances en la prueba piloto
Mientras tanto, ayer en el pleno del Consell se avanzó con distintas iniciativas vinculadas al funcionamiento de la prueba piloto con Mallorca, pero que podrían sentar un precedente en el caso de que el traslado de la basura fuera la opción seleccionada.
Una de las 100 propuestas aprobadas en el pleno fue la realizada por el PP, por la cual el Pleno del Consell, “junto con el Govern Balear, insta al Gobierno de España, según dice el real decreto ley 4/2019 del Régimen Especial de Baleares en su artículo 12, a financiar el coste adicional que implica el transporte de residuos en Mallorca”.
El apoyo del Gobierno central mediante la financiación de este coste es un requisito clave para que mandar la basura a Mallorca no se convierta en una opción mucho más costosa que la incineradora, tal como ha explicado La Voz de Ibiza.
En esa misma línea, el PP impulsó otra iniciativa aprobada por el pleno: la de manifestar el apoyo al traslado de los residuos a la isla de Mallorca para su incineración. Siempre hablando del plan piloto de este año. El PSOE votó en contra de ambas propuestas.
En qué se ampara el pedido de financiación
Según la Ley 7/2022, el coste del traslado por vía marítima a Mallorca es 100% financiable por parte del Gobierno central.
La ambigüedad del texto, sin embargo, plantea la incógnita sobre qué hará Madrid al respecto. Para la plataforma ambientalista ¡Hay Soluciones! está claro que corresponde al Gobierno central solventar este costo.
La disposición adicional tercera de la Ley 7/2022 dice: “A la entrada en vigor de esta ley la Administración General del Estado establecerá medidas para financiar el coste adicional que implica la valorización de los residuos generados en las Illes Balears, Canarias, Ceuta y Melilla que no hayan podido valorizarse in situ y que sean transportados por mar a la Península o a otra isla”.
El texto también aclara que la “financiación estará condicionada a la existencia de programas de prevención y planes de gestión de residuos vigentes, adoptados conforme a lo establecido en esta ley, que demuestre que se están adoptando las medidas necesarias para minimizar la cantidad objeto de transporte”.
Por otra parte, en caso de financiar el costo del traslado, se baraja que esta ayuda sea solo para el traslado marítimo, o también de los camiones que deben recorrer los trayectos entre el puerto y la incineradora (en Palma) o Ca na Putxa (en Ibiza, donde se concentra la basura de la isla).
Críticas a la prueba piloto
Durante el período de exposición pública que comenzó el 7 de febrero se ha repetido en diversas ocasiones que la planta de valorización energética de Son Reus, en Mallorca, opera al 70 % de su capacidad, por lo que podría recibir sin problemas los residuos de las pitiusas. La planta, además, cuenta con experiencias similares: ha recibido basura de Menorca y también de Cataluña, Italia y hasta Irlanda del Norte.
Sin embargo, el anuncio del plan piloto no ha estado exento de críticas. MÉS per Mallorca cuestionó que serán 160.000 toneladas anuales de residuos las que llegarían a la mayor de las islas baleares provenientes de Ibiza. El Consell había señalado, mediante un informe privado, que serían poco más de 90.000.
Cambios en Ca na Putxa
Mientras se define la cuestión de fondo, la basura ibicenca sigue concentrándose en Ca na Putxa. Y seguirá así por un tiempo (de hecho, una posibilidad es mantener en el vertedero el 10 % de los residuos pitiusos).
En esa línea, ayer el Pleno aprobó otra propuesta, en este caso del Grupo Socalista: instar al Ejecutivo “a llevar a cabo, con carácter urgente, las inversiones necesarias y aplicar las medidas técnicas y de gestión adecuadas para corregir las deficiencias detectadas en el diseño y funcionamiento de las instalaciones de tratamiento de residuos de Ca na Putxa”.
El objetivo de esta propuesta es “garantizar la eficiencia operativa y reducir las emisiones de olores”.