El Consell Insular de Formentera ha vuelto a reclamar al Estado que asuma la retirada y destrucción de las pateras abandonadas que han llegado a la isla durante los últimos meses. Un total de 80 embarcaciones vinculadas al tráfico irregular de personas se encuentran almacenadas en el área de gestión de residuos des Cap, convertida en un improvisado cementerio marítimo a la espera de soluciones.
En lo que va de año, la llegada constante de embarcaciones desde Argelia ha superado la capacidad logística de la isla, obligando al Consell a gestionar directamente una parte de los residuos náuticos que deberían ser competencia estatal.
Desde la institución insular insisten en que ni la recogida en el mar ni el tratamiento de las embarcaciones deben recaer sobre las arcas formenterenses, y exigen que el Gobierno central formalice los convenios necesarios para hacerse cargo del proceso completo.
Incremento exponencial
«La situación es insostenible», señalan desde el área de Medio Ambiente, que advierte de los riesgos ambientales y legales que implica mantener tantas estructuras contaminantes en una planta no diseñada para este tipo de residuos.
Según han dicho desde el Consell a IB3, en el 2024 Delegación de Gobierno pujó los trabajos de retirada de las 48 embarcaciones que había, en ese momento en Es Cap. Pero solo se retiraron 18. Y esas 30 restantes se han convertido en 80 con el correr de los meses..
Desde Formentera insisten en que no pueden seguir gestionando con recursos propios una consecuencia directa de la política migratoria estatal.