El Juzgado de Instrucción número 1 de Ibiza ha autorizado esta semana la realización de nuevas pruebas médicas al cadáver de Michele Noschese, conocido como DJ Godzi, fallecido el pasado sábado en un edificio del centro urbano de Santa Eulària des Riu, tras un altercado con agentes de la Guardia Civil.
La medida, solicitada por los abogados de la familia, permitirá realizar un TAC y una resonancia magnética para completar la información de la autopsia preliminar, que apunta como causa probable del fallecimiento una necrosis pulmonar derivada del consumo de estupefacientes.
La decisión judicial, confirmada por la letrada Rossana Alvaro y el abogado Jaume Roig en declaraciones a El Mundo y Diario de Ibiza respectivamente, tiene como objetivo garantizar que no quede ninguna duda médica antes de que el cuerpo sea repatriado a Italia, donde Noschese residía parte del año.
La familia ha contratado a un perito independiente que elaborará un informe complementario.
El DJ murió con 35 años, tras ser reducido por la Guardia Civil en su domicilio, en un contexto de aparente consumo de drogas y alteración de comportamiento, según el relato policial.
Un vídeo confirma el altercado previo, pero no la actuación policial
Un vídeo grabado desde una vivienda cercana, difundido en medios italianos como Il Corriere della Sera y La Repubblica, y reproducido por La Voz de Ibiza, muestra a Michele Noschese accediendo por el balcón a la vivienda de un vecino octogenario, con quien forcejea en una escena claramente violenta.
La hija del agredido ha asegurado que su padre quedó con “numerosos moratones” y que sigue afectado emocionalmente.
El vídeo, sin embargo, no muestra la intervención de la Guardia Civil. Por tanto, no confirma ni desmiente la versión amigos del músico, que aseguran que Noschese fue golpeado por la espalda y en la cabeza y que no recibió atención médica a tiempo.
Desde el Instituto Armado se insiste en que se utilizó “la fuerza mínima imprescindible” para reducirlo, dado el nivel de agitación del DJ y el riesgo para terceros. Según explicaron, el joven comenzó a convulsionar tras ser inmovilizado y falleció a pesar de los intentos de reanimación por parte de los sanitarios.
Presunto homicidio y testigos clave en la investigación
Mientras tanto, la familia de DJ Godzi ha venido amenazando con presentar denuncias en España e Italia por un posible homicidio involuntario. El padre del artista, Giuseppe Noschese, médico de profesión, sin embargo, ha declarado a El Mundo que “confío en la justicia española, que nadie tenga dudas. No quiero vendetta [venganza], solo justicia. Si se actuó mal, denunciaré. Si no, me iré a Nápoles de nuevo y conviviré con este dolor como mejor pueda hasta que me muera”.
El padre del DJ fallecido: “Confío en la justicia española, que nadie tenga dudas. No quiero vendetta [venganza], solo justicia. Si se actuó mal, denunciaré. Si no, me iré a Nápoles de nuevo y conviviré con este dolor como mejor pueda hasta que me muera”.
Un amigo del fallecido que estaba presente en la vivienda, Raffaele, sostiene que la actuación policial fue desproporcionada. En declaraciones al Corriere della Sera, relató que el DJ “jadeaba en la cama” hasta que exhaló su último aliento. Este testigo ya ha comparecido ante la Guardia Civil y podría ser clave en una futura causa judicial.
Reacción judicial y presión diplomática
Desde el Consulado italiano en Baleares se ha solicitado un seguimiento detallado del procedimiento judicial, mientras la investigación continúa en fase preliminar. La familia también ha pedido que declare el vecino al que Michele supuestamente amenazó con un cuchillo, aunque el vídeo no permite confirmar la existencia del arma blanca.
En paralelo, los informes médicos definitivos, incluidos el TAC y la resonancia magnética, podrían arrojar luz sobre si existieron lesiones internas compatibles con una agresión, o si la causa de la muerte fue un colapso físico inducido por drogas.
Un DJ internacional con raíces en Ibiza
Michele Noschese, napolitano afincado en Ibiza, era conocido en la escena electrónica como DJ Godzi. Actuaba habitualmente en salas de la isla y en capitales como Barcelona, Londres, París o Nueva York. Tenía 35 años y residía en la urbanización Roca Llisa, donde celebraba una fiesta la noche del altercado.
Su muerte ha generado una intensa repercusión mediática tanto en Italia como en Baleares.