La selección femenina de Inglaterra se proclamó campeona de la Eurocopa 2025 tras vencer a España en la tanda de penaltis (3-1) en una final vibrante disputada este domingo 27 de julio en el estadio St. Jakob-Park de Basilea, Suiza.
El partido concluyó con empate 1-1 al término del tiempo reglamentario y la prórroga. España, que dominó durante varias fases del encuentro y se adelantó en el marcador con un tanto de Mariona Caldentey, no logró mantener la ventaja y cedió en una tanda de penaltis en la que Inglaterra fue más eficaz.
Gran desempeño de España
El conjunto dirigido por Montse Tomé completó un torneo impecable hasta la final, con cinco victorias en cinco partidos y un rendimiento colectivo de alto nivel. En el choque decisivo, España mostró personalidad desde el inicio y logró abrir el marcador en el minuto 25 gracias a un preciso cabezazo de Mariona, tras un centro medido de Ona Batlle desde la derecha.
El tanto reflejaba la superioridad española en ese tramo, aunque Inglaterra reaccionó en la segunda parte y encontró el empate en el 58, con otro remate de cabeza, esta vez de Alessia Russo.
Inglaterra se lleva la victoria por penaltis
Ambas selecciones dispusieron de ocasiones para desnivelar el marcador, pero el duelo se mantuvo igualado hasta el final de la prórroga. En los penaltis, Inglaterra se mostró más acertada y aprovechó los errores de las lanzadoras españolas. Hannah Hampton detuvo dos lanzamientos clave, mientras que Chloe Kelly marcó el penalti definitivo que dio a las ‘lionesses’ su segundo título consecutivo tras el logrado en 2022. España, por su parte, solo convirtió un penalti, obra de Patri Guijarro, y vio cómo fallaban desde los once metros Mariona, Putellas y Salma Paralluelo.
Coll destacada figura del partido
Cata Coll, guardameta española, fue una de las figuras del partido con varias paradas determinantes durante los 120 minutos y una intervención en la tanda que mantuvo con vida a su equipo hasta el último lanzamiento. La derrota supone un duro golpe para la selección española, que aspiraba a cerrar un ciclo histórico con el título europeo tras haber conquistado el Mundial en 2023 y la Nations League en 2024. A pesar del resultado, el equipo ha consolidado su lugar en la élite del fútbol femenino internacional.
La final volvió a evidenciar la creciente rivalidad entre ambas selecciones, que se han enfrentado en los tres grandes torneos internacionales más recientes, con una victoria para cada una en los dos anteriores. Esta vez, el título vuelve a viajar a las vitrinas inglesas, en una final decidida por detalles y marcada por la tensión hasta el último minuto.