Baleares se sitúa como la comunidad autónoma con mayor número de ciudadanos que han seguido alguna dieta en el último año, según el VII Estudio de Salud y Estilo de Vida elaborado por Aegon. En concreto, el 35,9 % de los residentes en las islas ha cambiado sus hábitos alimentarios, superando a comunidades como el País Vasco (33,1 %) y Canarias (32,6 %).
Por el contrario, las autonomías donde menos personas han hecho dieta son La Rioja (11,2 %), Castilla y León (14,1 %) y Asturias (18,9 %). A nivel nacional, el estudio refleja que los jóvenes de entre 18 y 25 años son los que más han optado por regular su alimentación (37,9 %), seguidos del tramo entre 41 y 55 años (29,8 %) y el grupo de 56 a 65 años (19,7 %).
Por qué se hacen estas dietas
El principal motivo para hacer dieta es reducir o mantener el peso (67,5 %), aunque también destaca el objetivo de mejorar la salud (61,2 %). El informe de Aegon subraya que las mujeres (31,1 %) siguen más dietas que los hombres (22,7 %), y que el régimen alimenticio es más común entre quienes han perdido su empleo (39,8 %) o teletrabajan a diario (36,9 %).
También influyen la percepción positiva de la situación económica (35 %), la insatisfacción con el aspecto físico (33,8 %) y la creencia de estar por encima del peso ideal (31,7 %). Incluso quienes consideran que llevan una dieta saludable (29,3 %) afirman seguir algún tipo de régimen.
Cuáles son las dietas más populares
Entre las dietas más populares se encuentran la disociada (19,3 %), la Keto (18,3 %), el ayuno intermitente o fasting (18 %) y la dieta basada en Ozempic, un fármaco para la diabetes tipo 2 que también se usa para perder peso (10,9 %).
Además, por primera vez, más de la mitad de los encuestados (50,2 %) afirma haber seguido su dieta bajo supervisión médica, lo que supone un incremento de 7,2 puntos respecto al año anterior. Los médicos de cabecera y profesionales de la salud siguen siendo las fuentes más fiables para la ciudadanía a la hora de iniciar un régimen alimenticio.
Sin embargo, el informe también advierte de una realidad preocupante: cuatro de cada diez personas reconocen no tener control sobre la cantidad de comida que ingieren. El porcentaje es aún mayor entre quienes están por debajo de su peso (49,1 %), los que han hecho alguna dieta (46,2 %) o quienes no creen llevar una alimentación saludable (52 %).