Estados Unidos ha dado un paso de enorme calado diplomático y militar al designar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y a altos cargos de su Gobierno como miembros de una organización terrorista internacional. La decisión, que entra en vigor este lunes, convierte al Cartel de los Soles en una entidad oficialmente catalogada como terrorista por el Departamento de Estado. Esto otorga a Washington la capacidad de imponer nuevas sanciones y, según altos cargos de la Administración de Donald Trump, abre también la puerta a “ampliar las opciones para emprender acciones militares dentro de Venezuela”.
La medida llega en un momento de máxima tensión en el Caribe, donde el impresionante despliegue militar estadounidense ha despertado preocupación internacional. La presencia del portaaviones Gerald Ford, el más grande y moderno del mundo, ha elevado el nivel de alerta, especialmente tras la confirmación de maniobras con cazas F-35 y un contingente que suma alrededor de 15.000 soldados.
Un movimiento que eleva la tensión militar en el Caribe
La operación estadounidense, denominada Lanza del Sur, acumula ya “el 20% del poderío naval estadounidense movilizado en el mundo” y se ha presentado oficialmente como una iniciativa contra el narcotráfico. Sin embargo, Maduro y otros actores ven en este despliegue un posible preludio de un intento de desestabilizar al régimen chavista.
Cuatro altos cargos estadounidenses consultados por Reuters aseguran que “el comienzo de la segunda fase de la operación militar es inminente”, justo cuando varias aerolíneas han suspendido vuelos sobre Venezuela siguiendo la recomendación de la aviación estadounidense de evitar la zona por riesgo de escalada.
A pesar del ruido militar, la Casa Blanca mantiene silencio. Trump permaneció el domingo en Washington y “no ha querido disfrutar de la práctica del golf”, una anomalía significativa en su agenda habitual. Mientras tanto, el secretario de Estado y consejero de Seguridad Nacional, Marco Rubio, se encuentra en Ginebra participando en reuniones sobre el plan de paz para Ucrania.
¿Qué implica declarar terrorista al Cartel de los Soles?
La inclusión del Cartel de los Soles en la lista de organizaciones terroristas extranjeras junto a grupos como Al Qaeda o Estado Islámico no equivale automáticamente a la autorización de uso de la fuerza, pero sí crea un marco legal para futuras acciones.
En febrero, EE.UU. ya había incluido al venezolano Tren de Aragua y al Cartel de Sinaloa, y ahora suma esta figura que, según expertos, no funciona como un cartel tradicional. En palabras del think tank Insightcrime: “El Cartel de los Soles funciona como una red deslavazada de células dentro del ejército, Armada, fuerza aérea y Guardia Nacional Bolivariana… No está claro cómo esas células se relacionan entre ellas, si es que lo hacen”.
Washington, por su parte, ha ido más lejos: ha etiquetado a Maduro como líder del cartel y ha duplicado la recompensa por su captura hasta 50 millones de dólares. Para EE.UU., la designación permite bloquear transacciones y perseguir a cualquier persona relacionada con la red.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, fue explícito: “Da a nuestro Departamento más herramientas para ofrecerle opciones al presidente”. Trump reforzó la idea señalando que la medida permitiría atacar “infraestructura y activos de Maduro en Venezuela”, aunque sin cerrar la puerta al diálogo.
La sombra de operaciones encubiertas
Reuters ha informado que la “nueva fase” mencionada por Trump podría comenzar en cuestión de días. Dos de las fuentes consultadas afirman que arrancaría con misiones encubiertas y otras dos señalan que el objetivo final podría ser la caída del propio Maduro.
El Departamento de Estado lo expone así: “Con sede en Venezuela, el Cartel de los Soles está dirigido por Nicolás Maduro y otros individuos de alto rango del régimen ilegítimo de Maduro”. Y añade que estos actores “han corrompido las Fuerzas Armadas, la inteligencia, el poder legislativo y el poder judicial de Venezuela”.
El paso más controvertido llegó este martes, cuando The New York Times publicó que Trump había dado luz verde a un plan de acciones encubiertas de la CIA en territorio venezolano. El diario matizó que “no estaba claro qué tipo de acciones exactas” podrían llevarse a cabo ni su calendario.
Una crisis que inquieta a la región
La operación ya ha destripado una veintena de supuestas narcolanchas y causado la muerte de al menos 83 personas. Estados Unidos sostiene que todas las acciones realizadas hasta ahora se limitan a la lucha contra el narcotráfico.
Maduro, sin embargo, considera que el verdadero objetivo es “tratar de forzar la caída del líder chavista”, a quien Washington no reconoce como presidente legítimo.
Mientras tanto, el Caribe vive una tensión creciente: restricciones aéreas, incertidumbre diplomática y un clima de alerta que recuerda episodios del pasado. El temor de que la designación terrorista sea el preludio de una intervención militar mantiene en vilo a analistas, gobiernos regionales y organismos internacionales.
La nueva fase de esta crisis (política, militar y diplomática) podría activarse en cualquier momento. Y, con ella, el futuro inmediato de Venezuela podría entrar en un terreno aún más imprevisible.













