El Colegio Oficial de Psicología de Baleares (Copib) ha alertado este lunes de la «situación límite» que atraviesan los profesionales que trabajan cada día en los servicios especializados en violencia machista, coincidiendo con el Día Internacional por la Erradicación de la Violencia Machista, que se conmemora este martes. El órgano colegial subraya la gravedad del contexto y reclama a las instituciones medidas urgentes para garantizar una atención adecuada a mujeres víctimas y a sus hijos e hijas, según un comunicado difundido por la entidad.
En su posicionamiento, el Copib reitera la denuncia firme de las violencias machistas y la defensa de los derechos, la seguridad y la dignidad de las víctimas. La organización advierte de que la problemática es generalizada en todos los servicios, aunque incide especialmente en quienes ejercen la psicología, «cuya labor es esencial y requiere condiciones adecuadas para garantizar una intervención de calidad».
«Quienes acompañan a mujeres, niñas y niños que viven o han vivido violencia machista lo hacen desde un fuerte compromiso ético, social y humano», recuerda el colegio, que destaca la formación extensa y rigurosa necesaria para ocupar estos puestos.
Servicios recargados
El Copib denuncia que, en la mayoría de recursos especializados, la carga asistencial supera lo recomendable, lo que puede comprometer la intervención profesional. A ello se suman la precariedad de algunos dispositivos, la falta de estabilidad contractual y la alta rotación de personal, factores que, según remarcan, «impactan directamente en la atención a las mujeres víctimas y a sus hijos e hijas». La fragmentación del acompañamiento, cuando una mujer debe tratar con distintos profesionales durante su proceso, erosiona la continuidad terapéutica y reduce la eficacia del apoyo recibido.
El órgano colegial subraya también el fuerte impacto emocional que afrontan estos equipos. El contacto diario con la violencia genera un desgaste que, si no se atiende, deriva en fatiga por compasión, burnout y bajas psicológicas, una realidad «normalizada» en muchos servicios.
Ante esta situación, el Copib pide a las administraciones que asuman su responsabilidad y adopten medidas correctoras: «Las instituciones deben garantizar entornos laborales seguros, estables y sostenibles», señala el comunicado.













