Palma volverá a vivir este 25 de noviembre, una jornada de reivindicación marcada por la división. Por tercer año consecutivo, la ciudad acogerá dos manifestaciones paralelas, convocadas por colectivos feministas con trayectorias y enfoques propios. Ambas marchas coincidirán en horario (18.30 horas), pero partirán de puntos distintos y recorrerán rutas separadas.
La jornada se enmarca en el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una fecha que cada año moviliza a miles de personas en España y que se ha convertido en un termómetro del pulso social ante una violencia que organizaciones y autoridades consideran persistente y en transformación.
El Moviment Feminista de Mallorca: “El machismo mata, la lucha feminista se sostiene”
La manifestación convocada por el Moviment Feminista de Mallorca partirá a las 18.30 h desde plaza de España. El recorrido avanzará por avenida Alemanya hasta llegar a la plaza del Tub, donde se leerá el manifiesto final.
Bajo el lema “El machismo mata, la lucha feminista se sostiene”, el colectivo insiste en que es “imprescindible” seguir saliendo a la calle porque la violencia machista continúa atravesando la vida de las mujeres. Tal como subrayan: “No nos cansaremos de decirlo: el machismo mata”.
El Moviment Feminista recuerda que esta violencia es “específica y estructural”, y que afecta a mujeres “independientemente de la edad, el origen o la posición social”. Por ello, llaman a una movilización masiva: “Solo con la convicción y la fuerza de todas y todos se podrá conseguir el pacto de tolerancia cero con la violencia machista”.
La Coordinadora Transfeminista: foco en el repunte de violencia y discursos de odio
La segunda manifestación, organizada por la Coordinadora Transfeminista de Mallorca, también comenzará a las 18.30, pero desde plaza Porta Pintada. Su ruta avanzará hasta la plaza de Cort, donde se leerá el manifiesto.
Esta marcha se articula bajo el lema “Combate la violencia machista, milita feminista”, centrando su mensaje en el “preocupante repunte” de la violencia machista y el auge de los discursos de odio, especialmente entre los hombres jóvenes. El colectivo afirma que este fenómeno constituye una reacción frente a los avances del movimiento feminista, alimentada por: “Plataformas digitales e influencers reaccionarios”.
La Coordinadora señala directamente a la extrema derecha como: “Uno de los principales motores de la regresión que están sufriendo los derechos de las mujeres”. Según denuncian, este sector político busca: “Impulsar un retorno a los roles tradicionales de género y reforzar un modelo de mujer blanca, sumisa y relegada a la vida doméstica”.
Otro de los ejes del mensaje transfeminista es la transformación constante de las violencias machistas. El colectivo alerta de que: “No solo no disminuyen sino que se transforman y se intensifican” en formas como agresiones sexuales, violencia vicaria o control digital, fenómenos que organizaciones de todo el país han registrado en aumento.
Críticas al Estado y denuncia de represión
La Coordinadora Transfeminista también apunta al papel del Estado, denunciando un: “Endurecimiento de la represión contra los movimientos sociales” a través de la ley mordaza y el uso de la fuerza policial. Esta situación, consideran, exige reforzar las estructuras de organización colectiva como herramienta de resistencia ante: “La represión institucional”.
Por ello hacen un llamamiento claro: Una respuesta colectiva “ante el odio, la precariedad y la violencia machista”.
Un 25N con dos marchas, un objetivo común
Aunque Palma vuelva a dividirse en dos manifestaciones, ambas comparten el mismo propósito: visibilizar y combatir la violencia machista en todas sus formas. La coexistencia de ambos recorridos subraya la pluralidad del movimiento feminista actual, con visiones, debates y estrategias diversas, pero con un punto de partida común: no dejar de ocupar las calles mientras la violencia persista.












