El calendario laboral español vuelve a poner en el foco el que para muchos es el último gran respiro antes de la Navidad: el Puente de la Constitución y la Inmaculada, uno de los momentos más esperados del año por trabajadores, estudiantes y familias que buscan una escapada antes del cierre del curso y del inicio de las fiestas.
En 2025, este puente llega con una configuración peculiar. Aunque no se trata del clásico puente extendido de cinco días, sí garantiza un fin de semana largo para toda España, con la posibilidad de ampliarlo a cuatro días si se solicita libre el viernes anterior.
Dos festivos nacionales muy seguidos: la base del puente
El puente de diciembre gira en torno a dos festividades nacionales de carácter no sustituible:
-
6 de diciembre, Día de la Constitución Española
-
8 de diciembre, Día de la Inmaculada Concepción
Ambas fechas aparecen siempre unidas en el calendario, permitiendo en muchos años construir largas escapadas si coinciden estratégicamente con fines de semana.
En 2025 sucede algo diferente: los días festivos no forman un puente tradicional, pero sí consolidan un descanso asegurado para toda la población.
Calendario del Puente de la Inmaculada 2025: así cae cada día
Para comprender el verdadero alcance del puente, basta con mirar cómo se distribuyen las fechas:
-
Viernes, 5 de diciembre de 2025. Día laborable, pero estratégico. Quienes pidan este día libre podrán disfrutar de un macropuente de cuatro días.
-
Sábado, 6 de diciembre de 2025 — Día de la Constitución. Al caer en sábado, su impacto laboral es menor para quienes trabajan de lunes a viernes, aunque sigue siendo festivo nacional.
-
Domingo, 7 de diciembre de 2025. Día de fin de semana.
-
Lunes, 8 de diciembre de 2025 — Día de la Inmaculada Concepción. El festivo clave del puente. Al ser lunes, garantiza un fin de semana largo de tres días para toda España, sin necesidad de pedir vacaciones.
El núcleo del puente se extiende del 6 al 8 de diciembre, pero la posibilidad de solicitar el viernes 5 convierte este periodo en uno de los más apetecibles del año.
Festivo en toda España: un puente nacional al 100%
Una de las características que hacen tan popular este puente es que los dos días festivos son nacionales no sustituibles. Esto significa que el 6 y el 8 de diciembre son festivos obligatorios en todas las comunidades autónomas, sin excepción. No pueden ser trasladados ni intercambiados por festivos propios.
Así, el lunes 8 de diciembre será festivo en Andalucía, Catalunya, Madrid, Galicia, País Vasco, Canarias, Baleares, Castilla-La Mancha, Aragón, Navarra, Comunidad Valenciana, Extremadura, La Rioja, Murcia, Asturias, y también en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.
Esta coincidencia de días libres en todo el país convierte al puente en una oportunidad especialmente atractiva para el turismo nacional y para organizar reuniones familiares. Además, en la mayoría de calendarios escolares ambos días son no lectivos, lo que facilita los planes en familia.
¿Qué hace tan especial al puente de diciembre? Tradición, viajes y luces de Navidad
El Puente de la Constitución y la Inmaculada no es solo un descanso laboral marcado en el calendario: para muchas familias, es el inicio simbólico de la Navidad en toda España. En estas fechas, ciudades y pueblos aprovechan para encender oficialmente sus luces navideñas, inaugurar los primeros mercados de Adviento y poner en marcha actividades culturales que marcan el comienzo de la temporada festiva.
Para quienes deciden viajar, la oferta es especialmente variada. El turismo urbano vive uno de sus momentos más activos, con grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla o Valencia convertidas en focos de actividad cultural, compras y ocio. Las calles iluminadas, los mercadillos y la programación especial convierten estas urbes en destinos muy demandados.
También hay quienes prefieren alejarse del bullicio y optar por el turismo rural, buscando casas de campo, rutas de montaña o escapadas tranquilas en plena naturaleza. Es un periodo ideal para quienes desean desconectar antes del inevitable ritmo intenso que trae consigo la Navidad.
Además, este puente suele coincidir con el arranque de la temporada de esquí, lo que lo convierte en el primer gran momento del año para subir a la nieve. Estaciones del Pirineo, Sierra Nevada o Cordillera Cantábrica registran durante este fin de semana largo su primer gran flujo de visitantes, especialmente entre quienes no quieren esperar más para calzarse los esquís o la tabla.












