A pocas carreras de que finalice la temporada 2025 de Fórmula 1, el movimiento más impactante no ha ocurrido en la pista, sino en los despachos de Aston Martin. Mientras el Mundial podría definirse este fin de semana en Qatar con la posible coronación de Lando Norris, la escudería de Silverstone ha desatado un auténtico terremoto al anunciar una reorganización profunda en su cúpula que marca su hoja de ruta para 2026.
La llegada de Adrian Newey como nuevo jefe de equipo (una figura legendaria y la mente técnica más influyente de la categoría) ha sacudido al paddock y ha generado reacciones inmediatas, incluyendo la del propio Fernando Alonso.
Aston Martin sorprende a la F1: se asignó un nuevo jefe en 2026
La escudería confirmó en las últimas horas una reestructuración que implica la salida de Andy Cowell como team principal. Tras apenas 14 meses en el cargo, Cowell pasa ahora a liderar el área estratégica del equipo, directamente bajo Lawrence Stroll. Su lugar lo ocupará Adrian Newey, que dará un salto inédito en su trayectoria: asumir la dirección general del equipo mientras mantiene su posición como responsable técnico.

La decisión está completamente alineada con dos retos inmediatos: el cambio de reglamento técnico de 2026 y la llegada de Honda como proveedor exclusivo de motores. Aston Martin asegura que la reorganización permitirá “aprovechar al máximo las fortalezas colectivas del equipo”, una declaración que deja ver que el proyecto se orienta sin rodeos a dar un salto competitivo en la nueva era híbrida.
Cowell continuará desempeñando un papel central, especialmente en la integración del motor con el chasis y la coordinación con socios como Honda, Aramco y Valvoline. Pero es la figura de Newey la que ha acaparado toda la atención: su llegada modifica el liderazgo del equipo y sugiere un ambicioso golpe de efecto de cara al 2026.
Fernando Alonso respalda la llegada de Newey: “Es un paso lógico para 2026”
Lejos de mostrarse sorprendido, Fernando Alonso explicó que tanto él como Lance Stroll estaban informados del proceso desde hace tiempo. Según el español, Lawrence Stroll mantiene conversaciones regulares con sus pilotos y suele pedirles opinión sobre la evolución del proyecto: “Hablamos a menudo con Lawrence después de las carreras y cuando vamos a la fábrica”, señaló el asturiano, asegurando que la decisión no les tomó desprevenidos. “No ha sido una sorpresa. Sabemos cuáles son sus ideas”, añadió.

Alonso describió la llegada de Newey como una transición natural para un equipo que necesita reforzar sus cimientos antes de la revolución técnica del próximo año. Reconoció que, pese a haber conversado con él en la fábrica, Newey nunca le mencionó directamente el ascenso a team principal: “Hemos hablado más de aspectos técnicos y de nuestros sueños para el futuro. Pero sí, son buenas noticias”, afirmó.
Para Alonso, el fichaje del icónico ingeniero supone exactamente lo que el equipo necesitaba: una figura obsesionada con el rendimiento. “Con Adrian solo hay un estilo: el rendimiento. Su búsqueda de la perfección es ilimitada”, dijo el bicampeón, convencido de que el liderazgo de Newey aportará un nivel de exigencia que puede transformar a Aston Martin en un verdadero candidato al título en los próximos años. Aun así, no pudo confirmar si ejercerá el rol tradicional de jefe de equipo en los circuitos, ya que “es algo que no puedo contestar”.
Cómo cambia el liderazgo: un equipo joven que necesita guía
Alonso también explicó por qué la llegada de Newey es más que un simple relevo en la dirección: se trata de una pieza clave para cohesionar un equipo que ha crecido a gran velocidad. Recordó que la base del personal de Aston Martin “eran unas 300 personas hace unos años”, y que en los últimos dos o tres años la plantilla se ha duplicado con ingenieros jóvenes que necesitan referentes con experiencia.
Con la mezcla de Newey y Cowell, el español cree que el equipo contará con “dos de las personas más exitosas de la historia del deporte”. Y enfatizó que, aunque el equipo atraviesa una temporada difícil en 2025, esta decisión no es un castigo por los resultados: “No lo creo. Sí, es un año duro, pero no cambia nuestra visión a largo plazo. Esto no influye en ninguna gran decisión”.
Alonso también rechazó la idea de que Aston Martin necesite un refuerzo adicional en pista para asistir a Newey, destacando la solidez del equipo técnico que ya trabaja cada fin de semana. “Tenemos gente con muchísima experiencia, grandes ingenieros de carrera y rendimiento, y Lance y yo sumamos 35 años de experiencia. No nos falta visión. Solo necesitamos un coche rápido”.
Un movimiento que define el futuro del equipo… y el de Alonso
El anuncio no solo modifica la estructura interna de Aston Martin, sino que también aclara hacia dónde apunta el proyecto que Fernando Alonso ha elegido para la última etapa de su carrera. El asturiano ya trabaja en el desarrollo del monoplaza de 2026 y ve en este golpe de timón una oportunidad crucial para volver a pelear en cabeza.
En una temporada donde los resultados no han acompañado, la escudería parece haber decidido adelantarse a la competencia dando un paso audaz. La llegada de Newey podría convertir a Aston Martin en uno de los equipos más temidos del nuevo ciclo; y Alonso, con contrato hasta la nueva era, será una pieza central de ese proyecto.











