Los sindicatos con representación en Amazon han confirmado este miércoles que el expediente de regulación de empleo (ERE) que la compañía planteó para sus oficinas de Barcelona finalmente afectará a un número menor de trabajadores del previsto inicialmente: tras semanas de negociación, el ajuste se ha reducido de los 978 despidos anunciados en un primer momento a un total de 791 empleados en la capital catalana. A esta cifra se suman otros 129 trabajadores de las oficinas de Madrid que también se verán incluidos en el proceso.
El recorte en España forma parte de un plan más amplio de reestructuración que Amazon está ejecutando a nivel internacional y que contempla la salida de unos 14.000 empleados en todo el mundo. El impacto se concentra en el personal corporativo, es decir, trabajadores de oficinas y áreas administrativas, en un contexto marcado por la automatización de procesos y la creciente incorporación de herramientas basadas en inteligencia artificial.
Un acuerdo con salidas voluntarias y recolocaciones
Durante las reuniones mantenidas entre la empresa y los representantes sindicales se alcanzó un acuerdo que introduce varias mejoras respecto al planteamiento inicial. Entre ellas, se ha pactado que las salidas sean de carácter voluntario y que los colectivos considerados especialmente protegidos puedan optar a permanecer en la compañía.
A su vez, el acuerdo contempla la recolocación de más de un centenar de empleados en otras empresas del grupo Amazon, una medida destinada a reducir el impacto social del ajuste. En el plano económico, los trabajadores afectados recibirán una indemnización de 38 días por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades, además de una compensación mínima garantizada de 7.000 euros.
También se ha acordado conceder un permiso retribuido hasta el 28 de febrero, lo que permitirá a los empleados optar al cobro de acciones de la compañía.
Desde Comisiones Obreras (CCOO), sindicato mayoritario en la mesa de negociación, se ha valorado de forma positiva el resultado del proceso, destacando que se ha logrado rebajar el número de afectados y mejorar las condiciones de salida.
Un ajuste macro en un momento de buenos resultados
El ERE en Barcelona y Madrid se enmarca en la estrategia global de Amazon para reducir su estructura corporativa. La multinacional cuenta con aproximadamente 350.000 empleados dedicados a funciones administrativas dentro de una plantilla total que ronda los 1,5 millones de personas en todo el mundo.
La decisión fue comunicada el pasado mes de octubre por Beth Galetti, vicepresidenta sénior de Experiencia de Personas y Tecnología de la compañía. Según explicó entonces, el objetivo del ajuste es simplificar la organización interna, reducir la burocracia y liberar recursos para destinarlos a las áreas consideradas estratégicas para el futuro del negocio.
Amazon ha asegurado que ofrecerá apoyo a los empleados afectados, incluyendo un periodo de hasta 90 días para buscar nuevas oportunidades dentro de la empresa, con prioridad para los candidatos internos que opten a vacantes abiertas en otros departamentos.
Beneficios al alza pese a los recortes
El anuncio del plan de despidos coincidió con la publicación de los resultados financieros del tercer trimestre de 2025, en los que Amazon volvió a registrar cifras récord. Entre julio y septiembre, la compañía obtuvo un beneficio neto de más de 18.200 millones de euros, lo que supone un incremento superior al 38% respecto al mismo periodo del año anterior.
La facturación trimestral también mostró un fuerte crecimiento, alcanzando cerca de 155.000 millones de euros. Este avance estuvo impulsado tanto por el aumento de las ventas de productos como por el sólido desempeño del negocio de servicios, especialmente suscripciones como Amazon Prime o plataformas de contenido digital.
En este contexto, la reducción de plantilla en las oficinas españolas se produce en paralelo a un momento de expansión económica para la compañía, lo que ha generado dudas y asperezas entre sindicatos y empleados sobre el equilibrio entre rentabilidad y las razones del ajuste en el empleo.









