La muerte de Patricia López Lucio ha conmocionado al mundo de la comunicación. La periodista de investigación, conocida por su colaboración en espacios televisivos como Al rojo vivo y Todo es mentira, falleció este domingo a los 48 años, dejando tras de sí una carrera marcada por la denuncia de tramas de corrupción y una despedida pública que ha resonado entre sus seguidores y compañeros de profesión.
Una trayectoria forjada en la investigación
Desde sus inicios, Patricia López destacó por una carrera periodística que abarcó más de tres décadas. Su trayectoria comenzó en la revista Tiempo y la llevó a colaborar con múltiples publicaciones como Mujerdehoy, Interviú o Crónica libre. Sin embargo, fue su labor en Público entre 2014 y 2022 la que consolidó su reputación como una de las voces más incisivas del periodismo de investigación en España.
Durante años, López se centró en destapar tramas que muchos intentaban mantener en la sombra. Entre sus trabajos más destacados se encuentran informaciones sobre el caso Villarejo, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y, muy especialmente, la investigación del llamado caso del Pequeño Nicolás, que le granjeó reconocimiento e incluso exclusivas televisivas. Fue precisamente en Al rojo vivo donde ofreció datos en exclusiva sobre esa trama, convirtiéndose en un referente habitual para quienes seguían el caso.
Con el tiempo, López rompió con el equipo de Ferreras y laSexta y amplió su presencia en otros espacios como Te vas a enterar y, más recientemente, Todo es mentira, donde era habitual en la mesa de actualidad junto a Risto Mejide, aportando análisis críticos y datos de investigación.
Periodismo sin concesiones ni miedo al poder
Más allá de la televisión, Patricia López construyó una trayectoria sólida en medios escritos. Su trabajo en Público le permitió desarrollar crónicas periodísticas que profundizaban en estructuras de poder y corrupción en España. Su nombre quedó asociado a la idea de un periodismo combativo, dispuesto a señalar a quienes ostentaban poder y a desmontar discursos oficiales cuando era necesario.
En sus últimos días, López firmaba sus textos en Diario Red, medio liderado por Pablo Iglesias, quien rindió homenaje a la periodista recordando su papel fundamental en el periodismo de investigación: “Patricia López es historia del periodismo de investigación en España. En una profesión que premia como pocas la connivencia con el poder, Patricia se atrevió a señalar a los jefes de la mafia”, escribía Iglesias, remarcando la valentía de López para enfrentar temas complejos y controvertidos.
La periodista también destacó por su faceta como escritora. Fue autora de los libros Crímenes sin resolver y El rastro del asesino: el perfil psicológico de los criminales en la investigación policial, este último escrito junto con Vicente Garrido, en el que se adentraba en los procesos psicológicos y técnicos que permiten a la policía detener a criminales complejos.
Una lucha pública contra la enfermedad y una denuncia sorprendente
En sus últimos meses, López también compartió aspectos de su vida más personal que resonaron con su audiencia. A través de redes sociales, avisó que estaba enferma, y vinculó su situación con una reivindicación profesional contra figuras de la producción televisiva. En su última publicación en X, el 27 de noviembre, López cargó contra los productores Óscar Cornejo y Adrián Madrid, denunciando una decisión que, según ella, estuvo marcada por su situación de salud: “Estos señores me despidieron sin previo aviso al decirles que me tenía que hacer las pruebas del cáncer que hoy me mata. Pero lo hicieron sin previo aviso y sin darme tiempo a cogerla”. Estas palabras, publicadas poco antes de su fallecimiento, muestran una voz crítica hasta sus últimos días, defendiendo su dignidad frente a situaciones que consideraba injustas.
El impacto de su muerte en el periodismo y más allá
La noticia del fallecimiento de Patricia López ha generado una ola de reacciones entre colegas, figuras del ámbito político y mediático, así como entre seguidores que valoraban su trabajo. Nombres como Pablo Iglesias o Juan Carlos Monedero han publicado mensajes en redes sociales reconociendo su legado y lamentando la pérdida de una profesional que, con su trabajo, influyó en la forma en que numerosos casos de interés público fueron conocidos y analizados.
Su presencia en programas televisivos como Todo es mentira no solo aportó datos, sino también un estilo crítico que combinaba la investigación con la denuncia, contribuyendo a que su voz fuera escuchada tanto en pantalla como en columnas escritas o entrevistas.
Además de su labor periodística, López también recibió reconocimientos en vida por su compromiso profesional. Un ejemplo fue el Premio de la Dignitat 2017, un galardón que pone en valor la integridad y el compromiso con la justicia y el bien común dentro del ejercicio periodístico y cívico.












