Una familia con trabajo fijo durante todo el año y un hijo de 8 años busca contrarreloj un piso de dos habitaciones en Ibiza tras recibir el aviso de que deberá abandonar su vivienda actual en un plazo máximo de 90 días.
La situación ha sido expuesta públicamente en un grupo de Facebook de residentes de la isla, donde un usuario ha pedido ayuda urgente ante el riesgo real de que la familia tenga que dejar la isla.
El mensaje describe a la familia como “responsable, seria y respetuosa”, con ambos progenitores empleados durante todo el año, y alerta de las consecuencias que tendría no encontrar vivienda: el menor tendría que cambiar de colegio y los padres perderían sus puestos de trabajo. “Si no consiguen encontrar una vivienda, se verán obligados a abandonar la isla”, advierte el texto, que ha generado numerosas reacciones.
Busqueda desesperada
La búsqueda se centra en las zonas de Playa d’en Bossa, Sant Jordi o Figueretas, con un presupuesto máximo de 1.500 euros mensuales. Se trata de una cifra que, según relatan los propios residentes, resulta cada vez más insuficiente en el mercado actual de alquiler anual en Ibiza, incluso durante la temporada de invierno. La publicación subraya que la familia “está desesperada” y pide cualquier contacto o información útil.
Los comentarios al llamamiento reflejan una problemática estructural que afecta a muchas más personas. Una usuaria señala que “hoy en día hay poca gente que alquila a familias con menores por los problemas de okupación”, una situación que, según denuncia, termina perjudicando a familias “decentes”.
Otra residente apunta que no se trata de un caso aislado. Varios testimonios relatan experiencias similares, como el de una mujer que explica que tuvo que abandonar Ibiza en octubre por no encontrar vivienda, o el de otra madre que asegura estar buscando piso para ella y su hijo y solo ha encontrado estudios de 30 metros cuadrados por más de 1.100 euros.
El caso vuelve a evidenciar la gravedad de la crisis habitacional en Ibiza, un problema recurrente que afecta tanto a trabajadores esenciales como a familias con menores y que sigue sin encontrar soluciones estructurales suficientes, pese a las reiteradas advertencias desde distintos ámbitos sociales y económicos de la isla.












