La campaña de control de alcohol y drogas al volante desarrollada por la Dirección General de Tráfico (DGT) y la Policía Local de Sant Josep ha dejado cifras que preocupan a las autoridades: de los 238 vehículos controlados, 28 conductores dieron positivo, 17 por consumo de alcohol y 11 por presencia de drogas. El porcentaje de positivos se eleva así hasta un 11,8 %, una cifra que desde el Ayuntamiento califican de “llamado a la reflexión”.
Desde el consistorio se recuerda que “esto no va de cifras, va de vidas”, apelando a la concienciación ciudadana para frenar esta conducta peligrosa. Conducir bajo los efectos de sustancias psicoactivas supone un riesgo grave tanto para el propio conductor como para el resto de usuarios de la vía.
Una campaña con resultados preocupantes
Los controles se enmarcan en la campaña estatal impulsada por la DGT, en la que participan los cuerpos locales de seguridad. En Sant Josep, los agentes realizaron controles aleatorios a lo largo de varios días, con el objetivo de detectar y prevenir conductas peligrosas.
“Antes de ponerte al volante, piensa en la responsabilidad que conlleva”, recuerda el mensaje municipal. Además, desde la Policía Local se insiste: “Si has bebido o has consumido drogas, NO conduzcas”, apelando al sentido común y la responsabilidad.
Conducción bajo los efectos: un delito y una amenaza
La presencia de alcohol o drogas en la conducción puede acarrear sanciones administrativas o incluso penales, dependiendo del grado de intoxicación. En España, el límite de alcohol en aire espirado para conductores generales es de 0,25 mg/l, y la conducción bajo el efecto de drogas está completamente prohibida, independientemente de la sustancia.
El Ayuntamiento de Sant Josep ha manifestado su compromiso con la seguridad vial, reforzando las campañas de prevención y control, en especial durante épocas de alta movilidad como las fiestas navideñas.
“Cada decisión cuenta”, subraya la campaña, que busca evitar tragedias evitables con un mensaje directo: la diferencia entre una noche para recordar o una para lamentar está en nuestras manos.













