La primera experiencia de Eli John Ndiaye en el baloncesto estadounidense se ha visto abruptamente frenada. El ala-pívot español pasará por el quirófano para someterse a una operación en el hombro izquierdo, una intervención que pone fin de forma anticipada a su temporada y le obliga a pensar ya en el curso 2026/27.
La lesión llega en un momento complicado para el jugador, que tampoco pudo beneficiarse de la reciente ausencia de Kristaps Porzingis en los Atlanta Hawks, ya que él mismo llevaba semanas apartado de las pistas.
Una lesión en la G-League que complica su año de estreno
Ndiaye, de 21 años, sufrió una subluxación en el hombro el pasado 9 de diciembre mientras disputaba un partido con los College Park Skyhawks, equipo afiliado de los Hawks en la G-League. Las pruebas médicas posteriores confirmaron un desgarro del labrum que requiere cirugía de reparación.
El tiempo estimado de recuperación supera el margen que resta de temporada, por lo que el español no volverá a competir este curso. A partir de enero se concretarán los plazos exactos de la baja, aunque el foco ya está puesto en una recuperación completa de cara al próximo año.
Un camino exigente tras su salida del Real Madrid
El pasado verano, Ndiaye decidió cerrar su etapa en el Real Madrid para buscar una oportunidad en Estados Unidos. No fue elegido en el draft, pero logró hacerse un hueco en la órbita de Atlanta tras disputar la liga de verano y la pretemporada, quedando finalmente integrado en la plantilla de la G-League.
Con los Skyhawks firmó unos promedios de 8,1 puntos y 6,9 rebotes, aunque su bajo acierto desde el triple (23%) volvió a señalar una de las facetas a mejorar tras su salida del baloncesto europeo.
Un escenario competitivo en Atlanta
La competencia en las posiciones interiores de los Hawks ha sido intensa. Jalen Johnson se ha consolidado como una pieza clave en el esquema de Quin Snyder, mientras que Gueye ha ganado protagonismo en la rotación. A ello se suma la presencia de jugadores como Onyeka Okongwu y el propio Porzingis, lo que redujo las opciones de Ndiaye para debutar con el primer equipo.
El español contaba con un número limitado de días para poder aparecer en la NBA, pero nunca llegó a entrar en los planes del técnico. Su contrato le ha reportado unos 636.000 dólares brutos, aunque su futuro en la franquicia queda ahora en el aire.
Mirar al futuro tras un revés físico
La lesión vuelve a incidir en una zona delicada para Ndiaye, que ya arrastraba problemas en los hombros durante sus últimas temporadas en Madrid. Además, el contratiempo llega tras perderse el último Europeo, cuando ya era elegible para la selección española.
Pese a todo, la prioridad del jugador sigue siendo consolidar su carrera en Estados Unidos, una apuesta arriesgada pero meditada. Con la temporada prácticamente descartada, Ndiaye afronta ahora un periodo de recuperación y reflexión, con la mirada puesta en regresar más fuerte y encontrar su sitio en el baloncesto profesional norteamericano.













