La denominada ‘Batalla de los Sexos’ entre Aryna Sabalenka, número uno del mundo, y Nick Kyrgios prometía un enfrentamiento singular entre dos estrellas del tenis actual. Sin embargo, lo que se presuponía como un duelo competitivo entre figuras de alto nivel terminó desviándose hacia un espectáculo que muchos medios internacionales han criticado duramente, cuestionando tanto la intensidad como las condiciones del encuentro.
El evento, celebrado este domingo en el Coca-Cola Arena de Dubái (Emiratos Árabes), no logró encarnar la esencia del histórico partido de 1973 entre Billie Jean King y Bobby Riggs, que sigue siendo símbolo de la lucha por la igualdad en el deporte. Analistas, periodistas y espectadores han expresado su decepción por cómo se desarrolló el partido, tanto dentro como fuera de las pistas.
De expectativas a críticas: el partido, calificado de “circo”
La expectativa inicial alrededor del enfrentamiento era alta, y muchos seguidores del tenis esperaban ver una confrontación intensa entre dos talentos con estilos y fortalezas muy distintos. Sin embargo, el desarrollo del encuentro no estuvo a la altura de esas expectativas.
The Guardian, uno de los medios que siguió de cerca el evento, no dudó en calificarlo de “circo”: “La batalla de sexos se convirtió en un circo, fue un partido para quienes tienen un interés ocasional en el tenis. Fue muy distinto al partido entre Billie Jean King y Bobby Riggs de 1973.” Esta frase resume el sentir de una parte importante del público especializado, que consideró que la exhibición careció de la esencia competitiva que debería caracterizar un desafío entre dos figuras de este calibre.
Sabalenka leaves Krygios SPEECHLESS 😱
Can’t hit a better forehand on the run 👏 pic.twitter.com/Q852fzI4ek
— Tennis Channel (@TennisChannel) December 28, 2025
De manera similar, la BBC subrayó la falta de intensidad y el tono ligero del enfrentamiento, destacando principalmente la actitud de Kyrgios: “La batalla de los sexos estuvo lejos de la intensidad y el espectáculo prometidos. Además, Kyrgios jugó despreocupado e intentando acortar los puntos tanto como fuera posible. Sólo fue un mero partido de exhibición a final de temporada.”
Desde otra perspectiva, ABC News apuntó a la pasividad del público como reflejo de la falta de emoción en la pista: “Hasta los aplausos parecían forzados y parecía que todos estuvieran aliviados porque el partido terminó en una hora y media.”
Estos comentarios, entre otros, han alimentado un debate sobre si este tipo de eventos mantienen su valor competitivo o si, por el contrario, se reducen a espectáculos que poco tienen que ver con el deporte de élite.
Reglas y condiciones bajo escrutinio
Una de las críticas recurrentes surgidas tras el choque tiene que ver con las condiciones específicas en las que se jugó el partido, que distaron de ser equitativas o deportivas en sentido tradicional.
El encuentro se disputó sobre una superficie asimétrica, con la pista reducida en el lado de la bielorrusa Sabalenka en un 9% menos de terreno jugable. Estos ajustes generaron debate porque, aunque forman parte de la “Batalla de los Sexos”, pueden influir significativamente en el rendimiento de las jugadoras, especialmente cuando se trata de jugadoras de alto nivel acostumbradas a condiciones estándar.
Antes del encuentro, la extenista francesa Alizé Cornet criticó este tipo de reglas, cuestionando la decisión de Sabalenka de aceptarlas: “¿Por qué aceptó estas reglas? ¿Por qué aceptó reducir el tamaño de su lado cuando es la número uno del mundo? Es la gran dominadora del circuito WTA y seguro que habría podido jugar en una cancha normal contra Kyrgios.”
Cornet también defendió que estas decisiones limitaron las habilidades de Sabalenka: “Estas decisiones disminuyeron las habilidades de Sabalenka, ya que se puede defender desde el fondo de la pista ante un Kyrgios que está semi-retirado, sin entrenar y con una rodilla muy hinchada.” Estas palabras evidencian que, incluso antes del partido, existían dudas sobre la configuración del desafío.
Un espectáculo más que un duelo competitivo
La descripción del ambiente y el desarrollo del partido refuerzan la idea de que el evento se percibió más como un show que como una confrontación seria. La presencia de celebridades como Ronaldo, Kaká o Peter Crouch en las gradas subrayó el carácter mediático del evento, más que el deportivo.
El partido se desarrolló con gestos para la galería y momentos de complicidad entre ambos jugadores, con un estilo que contrastó radicalmente con la rivalidad histórica entre King y Riggs. Kyrgios, conocido por su personalidad extrovertida, protagonizó momentos de humor, como enviar saques elevados o puntos con dejadas exageradas. En uno de los tiempos muertos, Sabalenka incluso se arrancó a bailar “La Macarena”, uno de los instantes que más captó la atención de quienes siguieron la transmisión.
Las declaraciones tras el partido
Al finalizar el duelo, Kyrgios afirmó: “Fue una batalla muy luchada. No diría que soy el ganador, diría que ganó el espectáculo.” Su frase resume bien el tono general del evento: una mezcla de competición ligera y entretenimiento por encima del rendimiento competitivo tradicional.
Por su parte, Sabalenka, pese a la derrota (6-3, 6-3), se mostró con una actitud positiva de cara al futuro. Reconoció que conoció las fortalezas y debilidades de Kyrgios durante el partido y expresó su interés en un nuevo enfrentamiento: “Siento que la próxima vez que juegue contra él ya conozco la táctica. Conozco sus fortalezas y debilidades. Seguro que será un mejor partido… Me encantaría volver a jugar”.
Esa declaración no solo refleja deportividad, sino también la posibilidad de que este tipo de eventos se replantee o evolucione en futuras ediciones.












