La tragedia volvió a golpear al Pirineo aragonés este lunes tras un alud en el entorno de Panticosa que acabó con la vida de tres personas. El accidente, ocurrido en la ladera oeste del pico Tablato, dejó además un herido por hipotermia y ha provocado una profunda conmoción.
Entre las víctimas se encontraba Jorge García Dihinx, pediatra del Hospital San Jorge de Huesca y una figura muy conocida en redes sociales por su labor divulgativa sobre montaña y meteorología.
Quién era Jorge García Dihinx
Jorge García Dihinx era mucho más que un médico. Pediatra de profesión, combinaba su trabajo en el hospital con una intensa actividad divulgativa que le había permitido construir una amplia comunidad digital, con más de 370.000 seguidores en Instagram. Desde ahí compartía conocimientos sobre salud, naturaleza y, sobre todo, su gran pasión: la montaña.

Con una sólida experiencia en senderismo y esquí de montaña, también era el creador del blog La Meteo que viene, un espacio de referencia para aficionados al Pirineo en el que analizaba partes meteorológicos, riesgos de aludes y condiciones nivológicas. Su perfil, respetado tanto por profesionales como por amantes de la montaña, ha hecho que su fallecimiento tenga un impacto especialmente profundo.
Cómo fue el accidente y qué sucedió
El alud se produjo en una zona muy frecuentada por practicantes de esquí de montaña, pocas horas después de que se publicara el boletín de riesgo de aludes de la Aemet, que alertaba de condiciones inestables en cotas altas. Según las primeras informaciones, la avalancha arrastró a cuatro personas: tres fallecieron y una cuarta logró sobrevivir, aunque tuvo que ser atendida de urgencia por hipotermia.
Los equipos de rescate de la Guardia Civil y del 112 Aragón se desplazaron rápidamente al lugar, pero pese a la rapidez de la intervención, no pudieron salvar la vida de los tres montañeros. El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, se trasladó hasta Panticosa y lamentó lo ocurrido, señalando que se trató de un golpe de “mala suerte” y recordando que en la montaña “el riesgo cero no existe”, incluso para personas experimentadas.












