En las últimas semanas, un nombre ha empezado a repetirse entre los usuarios de redes sociales en Estados Unidos: Melissa Mae Carlton. Esta madre y creadora de contenido con centenas de seguidores en sus perfiles se ha convertido en foco de atención tras compartir la trágica noticia de la muerte de su hija pequeña en pleno día de Navidad, apenas un año después de despedirse de otra hija.
Detrás de su presencia en redes hay una historia de lucha, fe y duelo que ha resonado en miles de personas que han seguido sus relatos y reflexiones sobre la pérdida y la resiliencia.
Una influencer que convirtió el duelo en comunidad
Melissa Mae Carlton es conocida por ser la fundadora de Mourning Light Collective (Colectivo de Luz de duelo), una comunidad que ella misma creó para compartir herramientas, recursos y apoyo con personas que están atravesando procesos de duelo. Gran parte de los contenidos que publicaba en sus redes sociales tenían que ver con estas temáticas, y su voz se había convertido en un referente dentro de ese pequeño pero cercano grupo de seguidores.
Su enfoque estaba especialmente vinculado a temas de fe y duelo, ayudando a otros a encontrar sentido y acompañamiento emocional en momentos de pérdida.
La tragedia que marcó otro 25 de diciembre
La historia de Carlton dio un giro profundamente doloroso el pasado 25 de diciembre, cuando anunció la muerte de su hija pequeña, Molly Carlton, ocurrida ese mismo día. En un post que conmovió a miles de usuarios escribió sobre ese momento tan devastador: “En la mañana de Navidad, nuestra dulce Molly y su hermana mayor Abi se reencontraron. Molly la extrañaba profundamente. A menudo me preguntaba: ‘mamá, ¿cuándo vuelve Jesús para que Abi pueda bajar’”.
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Junto a estas palabras, Melissa compartió también lo que su familia estaba viviendo tras la pérdida: “Estamos destruidos. En shock. Confundidos. Exhaustos después de un día lleno de trauma y angustia. Me siento entumecida. Todavía no puedo aceptar que esto sea real.”
Un año antes ya había sufrido otra pérdida devastadora
La muerte de Molly coincidió trágicamente con el primer aniversario de otra pérdida familiar dolorosa. Hace un año, la hija mayor de Melissa, Abigail, de 9 años, falleció como consecuencia de una sepsis. Aunque ni ella ni su pareja han dado detalles sobre las causas exactas de esa muerte, se sabe que la pequeña Molly padecía una afección cardíaca genética, una condición hereditaria que también podría haber afectado a su hermana mayor.
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La acumulación de estas dos pérdidas en menos de un año ha generado una enorme conmoción en las redes, tanto por la dureza de las circunstancias como por la forma en que Melissa ha compartido sus vivencias con sinceridad.
Respondiendo a especulaciones y especuladores
Tras la difusión de la noticia de la muerte de Molly, comenzaron a circular ciertas especulaciones en redes sobre las intenciones de Melissa al publicar una foto familiar el mismo día que su hija falleció. Para aclarar cualquier malentendido y aportar contexto, la propia influencer decidió hacer una publicación explicativa.
En un mensaje acompañado por una foto de su hija recién fallecida, Carlson escribió: “Estoy compartiendo esto porque creo que podría ser información crítica para las familias que han experimentado SUDC (muerte repentina inesperada en niños)”.
El término SUDC (Sudden Unexplained Death in Childhood) se refiere a la muerte súbita e inesperada en la infancia, un hecho devastador que deja a las familias sin respuestas claras y muchas veces sin una causa diagnóstica oficial. Al compartir su experiencia, Melissa buscaba aportar visibilidad a este fenómeno para otras familias que podrían encontrarse en una situación similar.
Una comunidad que acompaña a través del dolor
Mourning Light Collective no es un proyecto común de redes sociales: es una comunidad construida sobre experiencias de pérdida, sobre el reconocimiento de la vulnerabilidad humana y sobre la búsqueda de mecanismos para sobrellevar el sufrimiento. En un contexto donde muchas personas sienten que no hay espacio para hablar abiertamente de la muerte de un hijo, iniciativas como ésta son percibidas por muchos como un espacio de acompañamiento y comprensión.
El relato de Melissa ha encontrado eco en numerosos usuarios que han compartido mensajes de apoyo, condolencias y reconocimiento de su valentía por poner palabras a una experiencia tan desgarradora. El impacto de su historia trasciende las cifras de seguidores: ha generado conversaciones sobre cómo hablar de la pérdida, cómo acompañar a quien la enfrenta y cómo encontrar sentido en medio de la tragedia.









