OPERACION KARAVAN

Aterrizar, vigilar sin ser vistos y actuar sin cómplices internos: así fue el robo de 60.000 euros a un furgón en la milla de oro de Ibiza

La investigación de la Policía Nacional descarta la implicación de los vigilantes y confirma que se trató de una banda itinerante, organizada y altamente profesional que abandonó la isla tras el golpe

Dos vigilantes de Prosegur ante un vehículo ligero eléctrico.
Dos vigilantes de Prosegur ante un vehículo ligero eléctrico.

La detención de los autores del robo perfecto a un furgón de seguridad de Prosegur, concretamente un vehículo ligero, en plena milla de oro de Ibiza el pasado verano adelantada en exclusiva y solitario por La Voz de Ibiza ha permitido desmontar una de las hipótesis que circuló en los primeros momentos: la existencia de cómplices internos entre los vigilantes de seguridad de la multinacional española.

El robo se produjo en las inmediaciones de la Avenida Bartolomé Roselló de Ibiza, lugar donde hay numerosas tiendas de moda.

La operación karavan ha permitido esclarecer 25 golpes perpetrados por toda España y que suman una factura delictiva de 200.000 euros por parte de una banda de malhechores itinerante con residencia en Niza y que se desplazaba en una autocaravana hasta zonas turísticas, actuaba y desaparecía.

El hecho de viajar en autocaravana permitía pasar desapercibidos a los miembros de la banda. De todas formas, se tiene constancia de que utilizaban otros vehículos alquilados en los lugares donde perpetraban los golpes. El hecho de utilizar numerosas identidades falsas les permitía alquilar coches sin levantar sospechas.

El robo de una caja fuerte en un centro comercial de Elche fue la pista que permitió atar cabos y conectar hechos delictivos a los investigadores. Las imágenes del golpe contribuyeron a identificar a los posibles autores.

Según ha podido saber La Voz de Ibiza de fuentes policiales, la investigación de la Policía Nacional en Ibiza ha confirmado que el robo fue perpetrado sin colaboración interna, por una banda itinerante, perfectamente organizada y altamente profesional, que abandonó la isla inmediatamente después de ejecutar el golpe.

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Semanas después de actuar en Ibiza, la banda actuó en Ciutadella de Menorca cuando robaron 50.000 euros a un vigilante de otra empresa que estaba retirando el depósito de un cajero automático en una zona turística del municipio.

En este caso, se reprodujo el modus operandi de Ibiza. Llegaron, hicieron un seguimiento exhaustivo de los movimientos de una empresa de seguridad, detectaron el momento ideal para actuar, perpetraron el golpe y desaparecieron sin dejar rastro. O al menos, tanto como para ser detenidos en ese momento, antes de abandonar la isla y con el botín en sus manos.

De hecho, el dinero de ambos golpes no ha podido ser recuperado. Al igual que en Ibiza, nadie vio ni oyó nada.

Un robo sin alarmas y sin rastro inmediato

Desde el primer momento, los investigadores tuvieron claro que no se encontraban ante un robo convencional. Todo los indicios apuntaban a un grupo criminal altamente profesionalizado y que sabía muy bien lo qué se traía entre manos.

Llegar, actuar y desparecer como por parte de magia. Y es que nadie vio nada fruto de este modus operandi, a pesar de que la acción se produjo a primera hora de la mañana en una de las avenidas más céntricas de la ciudad que no duerme y menos en verano. Fue un robo invisible y casi perfecto. Hasta que el golpe de Elche facilitó al investigación.

Los vigilantes, bajo sospecha al inicio

En los primeros días posteriores al robo, una de las hipótesis que circuló con más fuerza fue la posible implicación de los vigilantes de seguridad encargados del furgón. Esta línea se vio alimentada por los despidos que se produjeron posteriormente en la empresa Prosegur, lo que generó sospechas sobre una posible colaboración interna.

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Sin embargo, la investigación policial ha permitido descartar de forma clara esa hipótesis. Según ha podido saber La Voz de Ibiza, ninguno de los vigilantes formaba parte de la banda ni colaboró activamente en el robo.

Los despidos obedecen a malas praxis y deficiencias en los protocolos de seguridad, no a una participación directa en el delito. Esos fallos probablemente fueron identificados por los delincuentes durante las tareas de vigilancia y facilitaron el robo.

Fallos de procedimiento que facilitaron el “robo invisible”

La investigación sí ha puesto de relieve que determinadas deficiencias internas contribuyeron a que el golpe se consumara sin alertas tempranas. La banda supo aprovechar lagunas en los procedimientos, lo que permitió sustraer el dinero sin levantar sospechas inmediatas.

Este aspecto ha llevado a la empresa a revisar sus protocolos y a adoptar medidas internas.

El cerco policial y la identificación de la banda

La Policía Nacional en Ibiza logró reunir numerosos indicios sobre el modus operandi, los movimientos de la banda y su forma de actuar antes y después del golpe. Ese trabajo permitió identificar a los autores, seguir su rastro fuera de la isla y culminar con su detención.

Como suele suceder en estos casos, las cámaras de seguridad y los testimonios recabados junto al registro de viajeros ofrecieron pistas claves para esclarecer el caso.

Tal como publicó posteriormente La Voz de Ibiza, los integrantes de la banda ingresaron en prisión, acusados de un robo perfectamente planificado y ejecutado con una precisión poco habitual.

La exclusiva que adelantó el “robo perfecto”

La Voz de Ibiza fue el único medio de Ibiza que adelantó en exclusiva la existencia del robo perfecto al furgón de seguridad, cuando el caso aún se encontraba bajo máxima discreción y ningún otro medio local había informado del suceso.

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Detenidos en la Costa del Sol y enviados a prisión

La investigación culminó el pasado 30 de diciembre con la detención de los cuatro integrantes de la banda en la localidad malagueña de Benalmádena, después de que la Policía Nacional detectara su desplazamiento desde Niza (Francia) hacia la Costa del Sol a bordo de una autocaravana, el mismo vehículo que utilizaban para recorrer España y cometer los robos. Tras su arresto, los cuatro detenidos ingresaron en prisión, según confirmó la Dirección General de la Policía.

Una banda itinerante con 25 delitos esclarecidos y 200.000 euros de botín

Según la información oficial, el grupo criminal está implicado en 25 delitos contra el patrimonio cometidos en distintas comunidades autónomas —Comunidad Valenciana, Andalucía, Islas Baleares y Comunidad de Madrid— que generaron un perjuicio económico cercano a los 200.000 euros. Entre esos hechos figura el hurto de 60.000 euros en un furgón blindado en Ibiza, clave para destapar la actividad delictiva de la banda. En el registro de la autocaravana, los agentes intervinieron 24.000 euros en efectivo, dinero en moneda extranjera, una moneda de oro, joyas y numerosos dispositivos electrónicos ocultos en caletas preparadas en el interior del vehículo.

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