Lo que comenzó como un inicio de año idílico en las Islas Canarias se ha truncado inesperadamente para Sara Carbonero. La periodista, que se encontraba disfrutando de unos días de desconexión en su refugio personal de La Graciosa, ha tenido que ser trasladada e ingresada de urgencia en un centro hospitalario de Lanzarote este 5 de enero, coincidiendo con la Víspera de Reyes.
Un contratiempo de salud en plenas vacaciones
Tras despedir el 2025 rodeada de su círculo más íntimo (incluyendo a su gran amiga Isabel Jiménez y su actual pareja, Jota Cabrera), la presentadora empezó a experimentar un malestar físico el pasado 2 de enero. Según ha adelantado la revista Semana, la situación requirió atención médica inmediata y el equipo sanitario decidió su ingreso inminente para realizar las evaluaciones pertinentes.
Aunque el motivo exacto de la hospitalización no ha sido revelado oficialmente, la noticia ha generado una inevitable preocupación. Su entorno más cercano ha pedido «máxima prudencia y respeto», evitando caer en especulaciones y solicitando que se respeten los tiempos y la privacidad de la periodista mientras los médicos analizan su evolución.
Pendientes de un posible traslado
Debido a la infraestructura sanitaria de las islas, el círculo íntimo de Sara no descarta que pueda ser necesario un traslado a un hospital con mayores recursos fuera de Lanzarote. Sin embargo, esta decisión está supeditada a cómo responda al tratamiento en las próximas horas. Cabe destacar que estos traslados entre islas o hacia la península suelen requerir transporte aéreo especializado.
Por otro lado, se ha confirmado que su exmarido, Iker Casillas, está plenamente al tanto de la situación. El exfutbolista mantiene un contacto fluido y constante con el hospital y con quienes acompañan a Sara, siguiendo muy de cerca cada novedad sobre su mejoría.
Su historial de salud en los últimos años
La discreción que rodea este ingreso se debe, en gran parte, al historial clínico de la periodista, quien fue diagnosticada de un cáncer de ovarios en 2019. Aunque recientemente ella misma se había mostrado optimista y recuperada, su salud ha pasado por baches en los últimos años, incluyendo una intervención de urgencia en 2022 y un ingreso preventivo en el verano de 2024.
A pesar de estos desafíos, Sara siempre ha mantenido una actitud ejemplar: de hecho, apenas unas horas antes de este bache, compartía en sus redes sociales un mensaje lleno de esperanza para este 2026: «Mi deseo siempre es el mismo: mucha salud y mucho amor para todos», escribía, subrayando la importancia de tener coraje para enfrentar los obstáculos que presenta la vida.













