Un accidente de tráfico registrado la madrugada de este martes en la carretera EI-500, entre Sant Rafel y Santa Agnès, se saldó con un vehículo siniestrado y una caseta de aperos agrícolas prácticamente derruida tras un violento impacto.
El suceso tuvo lugar sobre las 5.00 horas, en un tramo donde la velocidad máxima permitida es de 30 kilómetros por hora, cuando un Audi Q3 se salió de la vía y terminó incrustado en el tejado de una caseta de piedra, provocando el derrumbe parcial de la construcción.

A la espera de confirmación oficial, se desconoce si el conductor sufrió lesiones o si hubo más personas implicadas, ya que al llegar las autoridades no había nadie dentro del vehículo.
El lado izquierdo del coche quedó completamente destrozado como consecuencia del impacto y la caída sobre la caseta.
El propietario de la construcción afectada fue alertado por una vecina del lugar y se desplazó hasta el punto del accidente, que se encuentra dentro del término municipal de Sant Antoni.

Guardia Civil investiga las causas
Hasta el lugar acudieron agentes de la Guardia Civil de Tráfico, que se encargaron de regular la circulación y asegurar la zona para evitar nuevos riesgos a otros conductores.
También participaron efectivos de Grúas Ibiza, que realizaron las tareas de extracción del coche, completamente incrustado entre los restos del muro.
Las causas exactas del siniestro se están investigando, aunque la violencia del impacto y el estado del vehículo apuntan a una velocidad muy superior a la permitida en ese tramo.













