Tras el fallecimiento de la Princesa Irene de Grecia este jueves en el Palacio de la Zarzuela, se han puesto en marcha los mecanismos para organizar una despedida que combinará la intimidad familiar con los honores que corresponden a su linaje.
El adiós a la hermana de la Reina Sofía se dividirá en tres etapas clave, respetando tanto las tradiciones de la casa real helena como las creencias ortodoxas que marcaron la espiritualidad de la difunta.
La despedida privada en el Palacio de la Zarzuela
Desde la tarde de este jueves, el hogar de la princesa durante los últimos cuarenta años se ha transformado en su primera parada de descanso. La capilla ardiente se ha instalado en el recinto de la Zarzuela tras la llegada de los servicios funerarios.
Esta fase inicial estará reservada estrictamente al círculo más íntimo de la Familia Real española y sus allegados directos, permitiendo que tanto la Reina Sofía como el Rey Felipe VI y el resto de la familia puedan velar sus restos en un ambiente de recogimiento durante el jueves y el viernes.
Homenaje público y religioso en Madrid
El sábado 17 de enero marcará el inicio de los actos públicos: el féretro de la Princesa Irene será trasladado a la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio, situada en la capital española. Este templo, que Irene frecuentaba como fiel, será el escenario de una ceremonia religiosa donde autoridades y figuras de la aristocracia podrán rendirle tributo en suelo español.

Aunque será un acto de gran significado institucional, se mantendrá el tono discreto que siempre caracterizó a la princesa.
El regreso definitivo a Grecia y el entierro en Tatoi
El itinerario fúnebre concluirá el lunes 19 de enero en su tierra natal: los restos de la princesa viajarán a Atenas, donde se oficiará el funeral de Estado. Posteriormente, Irene de Grecia recibirá sepultura en el cementerio real de Tatoi.
Allí descansará finalmente junto a sus padres, los reyes Pablo y Federica, y su hermano, el rey Constantino II, fallecido en 2023. Este entierro en el panteón familiar simboliza el retorno definitivo de la princesa a sus raíces tras una vida marcada por el exilio y su posterior nacionalización española.
Presencias confirmadas y protocolo
Aunque la Reina Sofía ha cancelado todos sus compromisos para estar presente en cada etapa del funeral de su hermana, la Casa Real española aún no ha emitido un comunicado oficial sobre la asistencia del Rey Felipe, la Reina Letizia o sus hijas en la ceremonia de Atenas.
Se espera que la representación de la familia real española sea del más alto nivel, dada la estrecha relación y el afecto que los Borbón siempre profesaron a la «Tía Pecu».










