El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, deberá permanecer alejado de sus funciones políticas durante un tiempo tras confirmarse que padece osteomielitis púbica.
Esta patología, aunque poco frecuente entre la población general, requiere un tratamiento riguroso para evitar complicaciones a largo plazo.
Qué es la osteomielitis púbica y cómo afecta en el organismo
La osteomielitis púbica es, en esencia, una infección o inflamación del hueso en la zona de la sínfisis del pubis, el punto donde se unen los dos huesos de la pelvis en la parte frontal.
Aunque a menudo se confunde con la osteítis pubiana (común en futbolistas por el desgaste mecánico), la osteomielitis tiene un componente infeccioso, generalmente provocado por bacterias que llegan al hueso a través del torrente sanguíneo o tras una intervención quirúrgica en la zona pélvica.
Los síntomas principales incluyen un dolor agudo en la zona inguinal que puede irradiarse hacia los aductores o el abdomen. Este malestar suele intensificarse al caminar, subir escaleras o realizar cualquier movimiento que implique estabilidad pélvica, lo que dificulta enormemente el desempeño de una actividad profesional normalizada.
El diagnóstico y las señales de alerta

La detección de esta enfermedad no siempre es inmediata, ya que sus síntomas iniciales pueden camuflarse bajo una simple sobrecarga muscular. Sin embargo, cuando el dolor persiste y se acompaña en ocasiones de fiebre o una marcha inestable, los especialistas suelen recurrir a pruebas de imagen avanzada.
Las herramientas clave para confirmar el diagnóstico son la resonancia magnética y la gammagrafía ósea, que permiten observar la inflamación del hueso y la posible acumulación de líquido. En los casos de origen infeccioso, también se realizan analíticas de sangre para detectar marcadores de inflamación elevados.
Tratamiento y tiempo de recuperación
El pilar del tratamiento es el reposo absoluto y la administración de antibióticos potentes (en caso de infección) combinados con antiinflamatorios para reducir el dolor.
En cuanto al tiempo de baja, no hay un plazo fijo, ya que depende de la respuesta del paciente al tratamiento: no obstante, las estimaciones médicas sugieren que el proceso de curación puede oscilar entre varias semanas y un par de meses.
Una vez superada la fase aguda, es imprescindible realizar una rehabilitación progresiva para fortalecer la musculatura periférica y asegurar que la sínfisis pubiana recupere su estabilidad.
El origen del diagnóstico: así detectó Salvador Illa su dolencia
El proceso que llevó a la detección de la enfermedad comenzó el pasado viernes por la noche, cuando el presidente empezó a experimentar las primeras molestias en las extremidades inferiores. A pesar del dolor inicial, Illa intentó mantener su disciplina diaria el sábado por la mañana.
Sin embargo, mientras practicaba su habitual sesión de running, se vio obligado a detenerse de forma abrupta debido a un «déficit motor de manera progresiva», una señal de alerta clara de que la inflamación estaba afectando a su movilidad funcional.
Ante la persistente pérdida de fuerza en las piernas, el mandatario acudió a un centro médico en la localidad de Ascó (Tarragona). Fue allí donde los especialistas, tras realizar una serie de pruebas diagnósticas que incluyeron un TAC y dos resonancias magnéticas, confirmaron la gravedad de la lesión ósea y procedieron a su ingreso hospitalario.
Estos exámenes fueron determinantes para localizar la infección en la zona pélvica y descartar otras patologías neurológicas, permitiendo iniciar de inmediato el tratamiento específico para la osteomielitis.












