En el marco de las investigaciones para esclarecer las causas del trágico siniestro en Córdoba, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha emitido un informe técnico detallando el estado de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla.
Según el organismo público, el tramo del entorno de Adamuz donde se produjo el descarrilamiento fue objeto de una supervisión exhaustiva durante el último trimestre, concluyendo que el carril se encontraba en condiciones óptimas para la circulación.
Uno por uno, los controles que realizó Adif en el lugar del accidente
La revisión más reciente y directa tuvo lugar el pasado 5 de noviembre, cuando un equipo de técnicos especializados recorrió a pie un sector de cuatro kilómetros para verificar el estado de los componentes de la infraestructura.
Esta inspección manual Adif la ha presentado como una pieza clave de los protocolos de seguridad, ya que permite detectar posibles anomalías físicas que podrían pasar desapercibidas para los sistemas automatizados o los sensores remotos.
A este control presencial se sumaron otras dos intervenciones tecnológicas realizadas con vehículos de instrumentación técnica en las semanas previas al accidente. La primera de ellas, efectuada el 3 de octubre, consistió en una auscultación geométrica que verificó parámetros críticos como el ancho de la vía y su correcta nivelación.
Posteriormente, el 21 de noviembre, otro convoy técnico analizó la interacción dinámica entre el tren y el carril para confirmar que la respuesta de la infraestructura ante el paso de los vehículos era la adecuada.
Los protocolos de mantenimiento preventivo
Desde la entidad pública han subrayado que cumplen con rigor la normativa vigente en materia de conservación ferroviaria: Adif fundamenta su estrategia en el mantenimiento preventivo y predictivo, un sistema «diseñado para anticiparse a posibles incidencias antes de que supongan un riesgo para el tráfico».
Para ello, además de las dos revisiones a pie obligatorias cada año en las líneas de alta velocidad, se emplean trenes auscultadores y equipos de ultrasonidos que inspeccionan la integridad interna de los raíles de forma exhaustiva.
Procedimientos ante posibles incidencias
El comunicado aclara que ante cualquier indicio de anomalía, los protocolos de seguridad activan inspecciones inmediatas, ya sea mediante vehículos motorizados o desplazamientos técnicos sobre el terreno.
Toda la documentación técnica recopilada durante estos meses ha sido puesta a disposición de las autoridades competentes, con el objetivo de determinar si el origen del siniestro fue mecánico, humano o fruto de una circunstancia externa imprevisible que alterara el estado de la vía tras su última revisión.













