MEDIOS

Quequé deja Hora veintipico: el motivo real detrás de su salida tras la polémica por la parodia que encendió las redes

El humorista anuncia su marcha de la Cadena SER tras semanas de críticas por una parodia, defendiendo su carrera y agradeciendo a quienes lo acompañaron

Héctor de Miguel (Quequé), en el programa 'Hora veintipico'
Héctor de Miguel (Quequé), en el programa 'Hora veintipico'

El humorista Héctor de Miguel, más conocido como Quequé, ha comunicado su repentina salida de Hora veintipico, el programa que presentaba en la Cadena SER, en un momento marcado por la polémica desatada por una parodia que realizó sobre el periodista Nacho Abad y el programa En boca de todos (Cuatro). Con diez años de carrera radial vinculada a la emisora, Quequé ha difundido un largo mensaje en redes sociales explicando su decisión, en la que mezcla cansancio, conflicto mediático reciente y un deseo de cerrar una etapa vital en su trayectoria profesional.

La marcha de Quequé se produce en medio de un debate público sobre los límites de la sátira y las críticas a formatos televisivos, tras una pieza humorística de casi tres minutos que fue calificada por algunos sectores como excesiva, si bien otros la defendieron como parte de la libertad creativa del espacio.

La decisión: “Ha llegado el momento de parar”

En su mensaje de despedida, Quequé sitúa la decisión de dejar el programa en una reflexión personal sobre su estado y su relación con el paso del tiempo y la presión acumulada. El humorista resumió su sensación con una frase que ha sido destacada por muchos de sus seguidores: “Ha llegado el momento de parar”.

Quequé aclaró que su decisión no surgió de forma impulsiva esta semana, sino que con el tiempo había sentido cómo su cuerpo y su mente le estaban indicando la necesidad de un descanso verdadero: “El cuerpo me lo pedía y la mente disimulaba”. Además, admitió que los acontecimientos recientes —en referencia a la polémica generada por la parodia sobre En boca de todos“precipitan una decisión que —quien me sufrió lo sabe— llevaba tiempo barruntando”.

Contenido relacionado  El fuerte viento arranca techos de naves industriales en Ibiza y deja más de 50 incidencias en la isla

Con estas palabras, el comunicador ubica su salida en una mezcla de agotamiento personal y contextual, con una apuesta por preservar su bienestar por encima de prolongar una presencia pública que ya no le resultaba sostenible en estos términos.

Polémica por una parodia que dividió opiniones

La causa mediática que situó a Quequé en el ojo del huracán fue un sketch humorístico en el que ironizaba sobre el programa En boca de todos (Cuatro), rebautizado satíricamente como En boca de bobos. La pieza, de cerca de tres minutos, “se viralizó rápidamente en redes sociales” y desató una ola de comentarios y reproches públicos.

Mientras que algunos criticaron el contenido y consideraron que se habían traspasado límites, otros defendieron la sátira como una herramienta crítica válida dentro del humor y de la radio, especialmente en un formato que siempre ha apostado por la libertad creativa y el tono irreverente.

La controversia se instaló en la conversación pública durante varios días y fue uno de los factores que, según Quequé, aceleraron su decisión de cerrar este ciclo en Hora veintipico.

Un cierre que no es resistencia ni mártir

Dentro de su mensaje, el humorista fue claro en marcar distancias con ciertas narrativas clásicas de enfrentamiento o persistencia a toda costa. En un gesto que ha llamado la atención por su honestidad, afirmó: “Ni tengo madera de héroe ni me apetece ser un mártir”.

Contenido relacionado  Suspendida toda la circulación de Rodalies y Media Distancia en Cataluña por falta de garantías en la red

Con esta frase, Quequé rechaza la idea de que su salida tenga que ver con resistir presión externa o demostrar firmeza ante críticas, sino que se trata de una decisión consciente de protegerse a sí mismo y mantener su integridad personal y profesional.

El comunicador enfatizó que, si bien la semana fue “difícil”, también tuvo momentos de los que se siente orgulloso: “Esta semana fue difícil y decidimos sacar adelante unos programas de los que estoy muy orgulloso”. Esa mezcla de orgullo y cansancio explica en buena medida su decisión de poner punto final a esta etapa.

Disculpas y apertura hacia los afectados

Aunque parte de su despedida también tenía un tono crítico en defensa del enfoque del programa ante las acusaciones, Quequé no dejó pasar la oportunidad de dirigirse a quienes se hayan sentido molestos por el contenido. Con una formulación que amplía la mirada más allá de la parodia en cuestión, expresó: “Si te ha molestado lo que hemos hecho estos días —o cualquier otro día— en Hora veintipico…”.

Este gesto de disculpa genérica refleja una intención de tender puentes, incluso cuando su estilo y su propuesta creativa han generado reacciones divididas. Fue un reconocimiento de que la sátira puede molestar a algunos, aunque forme parte esencial de su trabajo y de la identidad del programa que ahora deja.

Agradecimientos y memoria de una etapa clave

Quequé dedicó gran parte de su mensaje a agradecer a quienes hicieron posible Hora veintipico y a toda la Cadena SER por el apoyo a lo largo de los años. Su relación con la emisora comenzó con proyectos anteriores —como La vida moderna, junto a David Broncano y Nacho García— y continuó con La lengua moderna, antes de dar paso al que considera el “mejor programa que he hecho nunca: Hora veintipico”.

Contenido relacionado  Juzgan a un hombre acusado de rajar con un cuchillo la barca de otro en Formentera

En su texto, el humorista agradeció de forma expresa a los equipos, redactores, colaboradores y técnicos que acompañaron al programa. En un tono cercano y lleno de reconocimiento, escribió: “A todxs lxs técnicxs con lxs que compartí programa y bolos, gracias”.

El agradecimiento se extendió a toda la redacción de la emisora, con una mención especial para quienes al principio vieron el proyecto con cierta extrañeza y que con el tiempo se convirtieron en aliados creativos: “Gracias a todxs lxs compañerxs de la radio que al principio nos miraban con extrañeza y que acabaron siendo fieles cómplices de nuestras andanzas”.

Y, por supuesto, no faltó una mención afectuosa hacia Aimar Bretos, figura clave que, según Quequé, “entendió el juego como nadie y estuvo a nuestro lado cuando más hacía falta”.

Un deseo para el futuro del programa

Aunque su salida cierra un capítulo personal, Quequé manifestó su deseo de que Hora veintipico no desaparezca con su marcha. El humorista lo expresó con respeto hacia la audiencia que siguió el espacio: “Espero que mi ausencia no signifique el final de algo que le da consuelo y alivio a tanta gente”.

Con estas palabras, deja la puerta abierta a que el proyecto continúe, incluso sin su presencia al frente, concediendo a Hora veintipico una vida más allá de su rol como conductor.

Scroll al inicio
logo bandas