El mundo vuelve a fijar la atención en otra amenaza sanitaria que recuerda, aunque de forma distinta, a la pandemia de Covid‑19. La detección de casos del virus Nipah en la India, concretamente en el estado de Bengala Occidental, ha encendido las alarmas de las autoridades sanitarias y de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) debido a su elevada tasa de mortalidad y al hecho de que aún no existe un tratamiento ni vacuna aprobados.
Los brotes se han registrado cerca de Calcuta, una de las áreas más densamente pobladas del país, y las autoridades han puesto en marcha protocolos de emergencia que incluyen aislamiento de contactos y rastreo exhaustivo para evitar una expansión mayor.
Qué está ocurriendo en Bengala Occidental
En las últimas semanas se han confirmado varios casos de infección por el virus Nipah en Bengala Occidental, cerca de Calcuta, donde viven millones de personas. Las autoridades sanitarias de la India han activado un dispositivo de contención tras detectar cinco infecciones, que afectaron a trabajadores sanitarios (un médico, una enfermera y otro miembro del personal), además de otros casos previos.
El secretario del Departamento de Salud y Familia, Narayan Swaaroop Nigam, ha detallado que una de las enfermeras se encuentra en estado crítico tras presentar fiebre alta y problemas respiratorios, y que previamente había estado en coma. La situación ha movilizado a las autoridades para realizar pruebas a personas cercanas a los contagiados y aislar a contactos de alto riesgo como medida de precaución.
Las investigaciones indican que esta paciente pudo contraer la infección al atender a otro individuo que tenía graves problemas respiratorios y que falleció antes de que se le realizaran pruebas específicas.
¿Qué es el virus Nipah y por qué preocupa?
El virus Nipah es un patógeno zoonótico, lo que significa que puede transmitirse de animales a humanos. Los murciélagos frugívoros figuran como huésped natural del virus, aunque también puede transmitirse a través de otros animales como cerdos, así como entre personas y mediante alimentos contaminados, como frutas o savia de palma cruda.
La OMS explica que la infección humana por Nipah puede tener manifestaciones clínicas diversas, que van desde infección asintomática hasta enfermedad respiratoria aguda y encefalitis letal. Los brotes registrados en distintas partes de Asia han mostrado una tasa de letalidad estimada entre el 40% y el 75% de los casos, una cifra alarmante que depende del contexto y de la capacidad local para vigilar y tratar a los pacientes.
Además, las autoridades sanitarias advierten de que el diagnóstico clínico puede ser complejo, ya que los síntomas iniciales como fiebre, dolor de garganta, vómitos o dificultad respiratoria pueden confundirse con otras infecciones comunes. En los casos más severos se observa inflamación cerebral, convulsiones y coma en 24 o 48 horas.
Transmisión: de animales a humanos y entre personas
Según la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH), el virus puede transmitirse a los humanos principalmente desde murciélagos o a través de alimentos contaminados con secreciones de estos animales, como la savia de palma cruda o frutas sobre las que hayan depositado fluidos infecciosos.
Además, la transmisión de persona a persona es otra posibilidad, lo que complica aún más las labores de contención en zonas donde los servicios de salud pública deben actuar rápidamente para cortar cadenas de contagio.
En animales como los cerdos, la mortalidad causada por el virus “es baja, excepto en lechones”, aunque el impacto en el sistema respiratorio y nervioso en estos animales también puede ser significativo y convertirse en una fuente de transmisión a humanos.
No existen tratamientos ni vacunas aprobados
Una de las mayores preocupaciones de los expertos es que “no existen tratamientos específicos ni vacunas para las personas ni los animales”, tal y como ha indicado la OMS. En humanos, el tratamiento actual se basa en medidas de apoyo, orientadas a aliviar los síntomas y estabilizar al paciente, pero no hay terapias antivirales aprobadas ni inmunizaciones disponibles.
Esto coloca al virus Nipah en la lista de enfermedades prioritarias del plan de investigación y desarrollo de la OMS, cuyo objetivo es evitar que este tipo de virus con “potencial epidémico” se extienda a nivel global. La organización ha subrayado la necesidad de acelerar la investigación y el desarrollo de vacunas y terapias, tanto en animales como en humanos, para estar mejor preparados.
Historia del virus: no es una amenaza nueva
Aunque la atención mediática se ha intensificado ahora por los nuevos casos en la India, el virus Nipah no es una enfermedad emergente reciente. Según la OMS, se reconoció por primera vez en Malasia en 1999 durante un brote entre criadores de cerdos. Desde entonces, el virus ha sido detectado en diferentes regiones de Asia.
En Bangladesh se identificó por primera vez en 2001 y ha sufrido brotes casi anuales desde entonces. La enfermedad también se ha observado periódicamente en el este de la India, con episodios que se remontan a varias décadas.
La presencia de pruebas serológicas en murciélagos de varios países, como Camboya, Ghana, Filipinas, Indonesia, Madagascar o Tailandia, también indica que zonas más amplias del planeta podrían estar en riesgo si el virus encontrara condiciones adecuadas para su transmisión entre humanos.
Síntomas y evolución de la infección
La infección por virus Nipah puede comenzar con síntomas que se parecen a otras enfermedades virales comunes, incluyendo:
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Fiebre
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Dolor de garganta
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Vómitos
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Enfermedad respiratoria febril con tos intensa
Sin embargo, la progresión puede ser rápida y grave, dando lugar a insuficiencia respiratoria, encefalitis y coma. En los casos más severos, la inflamación del cerebro puede llevar al coma en menos de 48 horas desde la aparición de los primeros síntomas.
Esta rápida evolución y la alta letalidad observada en brotes anteriores son parte de las razones por las que la OMS y otros organismos de salud mantienen un seguimiento cercano de la situación en zonas afectadas como Bengala Occidental.
Acciones de contención en la India y rastreo de contactos
Frente a la detección de varios casos, las autoridades sanitarias de India han puesto en marcha un rastreoconducto activos y medidas de cuarentena para los contactos de alto riesgo. Se han realizado pruebas a decenas de personas que estuvieron en contacto con los infectados, y se han aislado preventivamente a quienes pueden haber estado expuestos al virus.
Estas actuaciones buscan frenar la posible expansión de la enfermedad, limitar el número de contactos de los casos confirmados y monitorizar síntomas para actuar rápidamente ante cualquier signo de contagio adicional.
Preocupación global sin alarma inmediata
Aunque el nivel de alerta no es máximo en estos momentos, la detección de casos con alto potencial de letalidad ha incrementado la vigilancia epidemiológica internacional. La OMS clasifica el virus Nipah como un patógeno prioritario para la investigación debido a su capacidad de causar enfermedades graves y su potencial para brotes más amplios si no se controla con eficacia.
Expertos recuerdan que, aunque este virus no ha causado pandemias de la escala del covid‑19, su comportamiento y las características de transmisión lo convierten en un objeto de estudio y preparación, especialmente en regiones donde ya se han producido brotes recurrentes.










