La red de Rodalies en Cataluña vuelve a quedar bajo la lupa tras una mañana marcada por interrupciones, incertidumbre y una investigación abierta sobre lo ocurrido en el corazón del sistema ferroviario. El administrador de infraestructuras ferroviarias Adif investiga un fallo informático que obligó a suspender hasta en dos ocasiones el servicio este lunes por la mañana, según han informado fuentes del organismo a Europa Press.
El episodio se produce, además, después de días especialmente críticos para los usuarios, con una red que venía de arrastrar problemas y con un servicio que había permanecido cortado casi permanentemente desde el pasado martes por la noche a raíz del accidente en la R4 en Gelida (Barcelona).
En este contexto, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha elevado el tono de preocupación al asegurar que no descarta la “hipótesis del ciberataque” en Rodalies durante la madrugada. Un extremo que, por ahora, no se confirma, pero que coloca a la red ferroviaria catalana en una situación de máxima atención, en pleno debate por la fiabilidad del servicio y la seguridad de su funcionamiento.
Qué ocurrió en Rodalies este lunes: dos cortes en poco más de una hora
La secuencia de incidencias registradas este lunes deja un cronograma claro, aunque las causas de fondo sigan sin estar determinadas.
Según han explicado fuentes de Renfe a Europa Press, Adif comunicó a Renfe a las 7:44 horas que el servicio de Rodalies se había recuperado por segunda vez tras resolverse la incidencia en el centro de control de Adif situado en la Estación de Francia (Barcelona). El restablecimiento llegó después de una mañana en la que el servicio había tenido que detenerse dos veces.
El servicio se inició a primera hora, pero sobre las 6.42 horas fue suspendido por una incidencia. Poco después, se recuperó a las 7.05 horas. Sin embargo, la situación no se estabilizó: a las 7.24 horas volvió a reproducirse el mismo problema, obligando a cortar el servicio por segunda vez hasta que finalmente se comunicó su recuperación a las 7:44 horas.
Desde Renfe, el portavoz en Cataluña, Antonio Carmona, afirmó que la causa de dicha incidencia “está por determinar” y que se está investigando. Esa frase resume el escenario en el que se encuentran ahora tanto el operador como el gestor de infraestructuras: un fallo que interrumpe la circulación en un punto crítico y que todavía no tiene explicación pública definitiva.
El centro de control de la Estació de França, en el foco de la investigación
Aunque para muchos usuarios Rodalies se asocia a estaciones, trenes y horarios, el verdadero cerebro de gran parte de la red se concentra en un lugar concreto. Adif ha explicado que la Estació de França (Barcelona) alberga un centro de control desde el que se gestiona, mediante programas informáticos, la circulación de los trenes de “gran parte de Catalunya”.
Ese detalle no es menor. El fallo no afectó a un elemento aislado, sino a los sistemas informáticos encargados de coordinar la circulación ferroviaria.
Qué falló exactamente
Las fuentes de Adif citadas por Europa Press han indicado que, por motivos que ahora se están investigando, los programas informáticos fallaron. Y cuando eso ocurre, la respuesta del sistema es inmediata.
El motivo principal, según Adif, está ligado a la seguridad: cuando se produce este tipo de fallo, “por razones de seguridad”, todos los trenes que se encuentran en circulación se detienen. La lógica detrás de este procedimiento es evitar que un sistema sin capacidad de control pueda dar lugar a situaciones de riesgo en la circulación ferroviaria.
La interrupción del servicio de Rodalies no se produjo como una decisión operativa convencional, sino como una medida de seguridad ante la caída o mal funcionamiento de los programas que permiten gestionar el tráfico.
Un protocolo automático cuando no hay control
En términos prácticos, esto significa que, si el centro de control deja de operar correctamente, el sistema prioriza detener la circulación. Adif ha remarcado que se trata de una medida activada “por razones de seguridad”, y que los trenes en marcha se paran cuando el fallo aparece.
No obstante, la incidencia de este lunes tuvo un componente que permitió una reacción rápida: la presencia de técnicos en el propio centro de control.
Según Adif, el problema pudo resolverse en poco tiempo precisamente porque había técnicos en el centro, lo que permitió que solventaran la situación y que el servicio pudiera reanudarse progresivamente.
Óscar Puente y el factor más inquietante: “Hipótesis del ciberataque”
El episodio ha escalado aún más después de que el ministro Óscar Puente situara sobre la mesa una posibilidad especialmente sensible en un servicio esencial como el transporte ferroviario: un posible ataque informático.
Puente ha señalado en TVE, en declaraciones recogidas por Europa Press, que no descarta la “hipótesis del ciberataque” en Rodalies durante esta madrugada.
cida El ministro, sin embargo, ha querido mantener cautela y ha precisado que aún no saben lo ocurrido, por lo que no quiere “alimentar nada”. Esa combinación de palabras (la posibilidad de un ciberataque y, al mismo tiempo, la prudencia ante la falta de confirmación) marca el tono actual del caso: existe preocupación, pero también un intento de no precipitar conclusiones.
Por ahora, lo que se mantiene como seguro es que Adif investiga el fallo informático y que Renfe se apoya en esa investigación para tratar de comprender por qué el sistema se detuvo dos veces en apenas una hora.
Un servicio bajo presión tras “reiteradas incidencias” en Rodalies
Lo ocurrido este lunes no se interpreta en el vacío. Llega en un momento especialmente delicado para Rodalies, después de días con graves problemas en la red ferroviaria catalana.
El consejero de la Presidencia de la Generalitat, Albert Dalmau, quien asume las funciones de presidente por la hospitalización del presidente Salvador Illa, ha solicitado comparecer este miércoles a petición propia ante el Parlamento catalán por la situación del servicio.
Según han informado este lunes fuentes del Govern a Europa Press, esta petición se produce tras las “reiteradas incidencias al sistema ferroviario de Rodalies”, en un contexto donde el servicio había sido reabierto con incidencias después de haber estado cortado casi permanentemente desde el pasado martes por la noche.
Ese corte prolongado se vinculó al accidente en la R4 en Gelida (Barcelona), lo que ya había elevado la tensión sobre el funcionamiento del sistema. La reapertura, lejos de significar normalidad inmediata, se vio acompañada de nuevas interrupciones y problemas operativos.








