La Policía Local de Ibiza ha precintado este miércoles la terraza del bar Flotante, situada en plena playa de Talamanca, debido al peligro que presenta su estructura tras el paso del temporal Kristin.
La instalación, ubicada directamente sobre la arena y en primera línea de costa, se ha visto gravemente afectada por la fuerza del mar en las últimas semanas, hasta el punto de que parte de la plataforma ha quedado prácticamente engullida por el agua.
Según ha informado la Policía a través de sus redes sociales, el precinto se colocó este miércoles a primera hora para evitar que se pueda acceder a la zona, ya que existe un evidente riesgo estructural. Las imágenes difundidas muestran que una parte de la terraza ha cedido ligeramente y podría terminar desplomándose por completo.
Medidas preventivas en todo el municipio por el aviso naranja
El Ayuntamiento de Ibiza también ha anunciado nuevas restricciones como medida de prevención ante la activación del aviso naranja de la AEMET.
En este contexto, se han cerrado temporalmente los parques, las zonas infantiles, los jardines públicos y todas las instalaciones deportivas al aire libre en el municipio. Asimismo, se han suspendido las actividades municipales previstas en espacios abiertos.
El consistorio ha señalado que estas medidas se mantendrán hasta que mejoren las condiciones meteorológicas y se garantice la seguridad de la ciudadanía.

Preocupación por la erosión del litoral en Talamanca
Más allá de los daños puntuales provocados por este episodio, especialistas en medio marino alertan de que lo ocurrido en Talamanca refleja un problema creciente de erosión costera en Ibiza.
Expertos advierten de que la combinación de temporales cada vez más intensos, la subida del nivel del mar y la degradación ambiental podría acelerar la pérdida progresiva de arena en la bahía, poniendo en riesgo la continuidad de la playa de Talamanca en las próximas décadas.
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En este sentido, subrayan la necesidad de replantear la gestión del litoral y de avanzar hacia un modelo que priorice la adaptación al cambio climático en Ibiza, con medidas como la renaturalización del entorno y una planificación a largo plazo sobre las infraestructuras situadas en primera línea.













