El primer pleno del Parlament del año 2026 se celebrará el próximo martes, 3 de febrero, e incluirá la propuesta del PP para prohibir el burka y el niqab en espacios públicos que, previsiblemente, saldrá adelante.
El pleno comenzará a las 10.00 con la sesión de control al Govern, con algunas de las preguntas similares a las que se hacían en el periodo de sesiones anteriores.
Así, los grupos interrogarán a los consellers y a la presidenta del Govern, Marga Prohens, sobre vivienda, turismo, educación y listas de espera.
También preguntarán por la empresa pública Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM), ante las reclamaciones de aumentar las medidas de seguridad del comité de empresa y el anuncio de paros parciales.
Entre las iniciativas que se debatirán, la proposición no de ley (PNL) del PP para prohibir el burka y el niqab en edificios públicos previsiblemente saldrá adelante con los votos de Vox.
La portavoz de este grupo, Manuela Cañadas, ha afirmado que seguramente avalarán la iniciativa, aunque ha criticado que el PP tumbara una PNL similar presentada por Vox hace unos meses. «Nos han tratado de racistas y han tumbado la PNL y ahora vienen y la presentan», ha reprochado.
La iniciativa, según recoge el texto, pretende «combatir prácticas contrarias a los derechos fundamentales, la igualdad y la dignidad de las mujeres y las niñas, entre ellas la imposición del velo islámico integral, los matrimonios forzados y la mutilación genital femenina».
Los diputados debatirán también el martes dos mociones del PSIB, una sobre atención a la dependencia y otra sobre política general de salud mental.
Este grupo también interpelará al Govern sobre la política turística y defenderá una PNL relativa a complementos de ayudas a los alquileres.
¿En qué lugares está prohibido usar burka?
El uso del burka y el niqab, prendas que cubren parcial o totalmente el rostro, está restringido en varios países europeos, principalmente en espacios públicos o instituciones oficiales.
Las prohibiciones se justifican, en la mayoría de los casos, por razones de seguridad, identificación o neutralidad del Estado, y no como una limitación explícita a la libertad religiosa.
Entre los países con legislación más estricta, destacan Francia y Bélgica, que desde 2011 prohíben cualquier prenda que oculte el rostro en espacios públicos. Francia fue, además, el primer país en aplicar esta medida, ratificada posteriormente por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
En Austria, Dinamarca, Bulgaria y Suiza, también se han aprobado normas similares, mientras que Países Bajos restringe su uso en lugares como hospitales, escuelas o transporte público. En Alemania y Noruega, la prohibición es parcial y se aplica en contextos específicos como el ámbito educativo o institucional.
En otros países como España o Reino Unido, no existen leyes nacionales que impidan el uso del burka, aunque algunos ayuntamientos han intentado limitarlo con escaso recorrido legal.













