Los Bomberos de Formentera llevaron a cabo un total de 13 intervenciones entre las 16.00 y las 22.00 horas del miércoles 28 de enero, coincidiendo con la activación de la alerta naranja por fenómenos costeros adversos decretada por la AEMET, a causa de los fuertes vientos que afectaron a la isla durante buena parte de la jornada, según ha informado el Consell de Formentera.
La mayor parte de los servicios estuvieron relacionados con situaciones de riesgo provocadas directamente por el viento, principalmente siete actuaciones por caída de árboles, dos intervenciones por techos con peligro de desprendimiento y dos más por placas fotovoltaicas con riesgo de caída, además de un aviso por cableado eléctrico chispeante en una farola y una falsa alarma de apoyo al 061 por una apertura de puerta, que finalmente no requirió actuación.
Dispositivo coordinado de emergencia
En el operativo participaron cuatro bomberos y un sargento, con el apoyo de dos voluntarios de Protección Civil, un agente de Medio Ambiente, dos efectivos de la brigada de Bomberos Forestales del IBANAT, así como miembros de la Policía Local y de la Guardia Civil, en una actuación conjunta y coordinada entre los distintos cuerpos de emergencia y seguridad.
Desde las 22.00 horas del miércoles y hasta las 9.00 horas del jueves no se registraron nuevas incidencias, lo que permitió rebajar la presión operativa durante la madrugada, según fuentes del servicio de emergencias.
Actuaciones pendientes en la Mola
No obstante, este jueves 29 de enero, a partir de las 10.00 horas, el turno entrante de los Bomberos de Formentera se desplazó a la zona de la Mola para completar dos actuaciones que habían quedado pendientes del día anterior por limitaciones de medios.
Las tareas consistieron en la tala de un pino que no pudo ser retirado durante la alerta y el corte de una rama con riesgo de caída en las inmediaciones de la escuela de la Mola, una actuación preventiva para evitar posibles daños a personas o instalaciones.
Precintado de Es Copinar por desprendimientos
Además, los Bomberos de Formentera procedieron al precintado de un tramo de la playa de Es Copinar, después de que el fuerte oleaje provocara la caída de rocas, una medida adoptada exclusivamente por motivos de seguridad.
El objetivo del cierre preventivo es garantizar la seguridad de las personas usuarias de este espacio litoral, mientras se evalúa la estabilidad de la zona afectada por el episodio de mar adversa, en una jornada marcada por los efectos directos del temporal en el litoral de la isla.
Llamamiento a la prudencia
Desde el Consell de Formentera se ha querido reconocer públicamente la labor de los Bomberos de Formentera y del conjunto de cuerpos que intervinieron, al tiempo que se ha insistido en la importancia de seguir las recomendaciones de seguridad durante episodios de meteorología adversa.
Las autoridades recuerdan la necesidad de respetar las zonas precintadas y extremar la precaución, especialmente en áreas costeras y arboladas, durante situaciones de alerta meteorológica, como las que se han registrado esta semana en Formentera.













