España ha dejado de ser considerada un país libre de sarampión, un estatus que ostentaba desde 2016. El Comité Regional Europeo de Verificación para la Eliminación del Sarampión y la Rubéola (CRV), organismo independiente de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha notificado al Ministerio de Sanidad el restablecimiento de la transmisión endémica del virus en el país.
La decisión se enmarca en un repunte generalizado de casos en Europa y no afecta a la rubéola, respecto a la cual España mantiene el estatus de eliminación.
En este contexto, la situación en Ibiza y Formentera se mantiene controlada. Según datos facilitados por la Conselleria de Salud a La Voz de Ibiza, durante 2025 se registraron tres casos de sarampión en Ibiza y uno en Formentera, todos ellos importados, sin que se produjera ningún brote. En lo que va de 2026 no se ha notificado ningún caso en las Pitiusas.
Vacunación: la principal barrera en Ibiza y Formentera
Las autoridades sanitarias insisten en que el elemento clave para evitar la propagación del sarampión no es solo la detección de casos, sino mantener una cobertura vacunal elevada.
En Baleares, la vacunación frente al sarampión —mediante la triple vírica, que protege también frente a la rubéola y la parotiditis— se sitúa en torno al 95%, un porcentaje considerado esencial para garantizar la inmunidad colectiva.
Desde Salud explican que actualmente se están incorporando al sistema los datos de vacunación de la sanidad privada, por lo que no es posible ofrecer aún una cifra exacta, pero remarcan que el archipiélago se encuentra en niveles altos de protección.
Los expertos recuerdan que para una inmunidad efectiva es fundamental contar con las dos dosis del calendario vacunal, ya que coberturas superiores al 95% son las que permiten frenar la transmisión comunitaria del virus.
Un fenómeno que afecta a varios países europeos
España no es el único país que ha perdido la consideración de territorio libre de sarampión. Otros cinco estados han pasado de una situación de eliminación a una de restablecimiento de la transmisión: Armenia, Austria, Azerbaiyán, Uzbekistán y Reino Unido.
En total, el sarampión presenta una circulación persistente en 13 países de la región europea. Francia, Alemania e Italia también han evolucionado en los últimos meses hacia escenarios de transmisión sostenida.
El CRV subraya además que los datos disponibles no permiten descartar que en España se haya producido una transmisión sostenida del virus durante 2024.
Casos y brotes en España
Durante 2024 se notificaron 467 casos sospechosos, de los que se confirmaron 227. Casi una cuarta parte fueron importados, principalmente desde Marruecos y Rumanía, y cerca de la mitad estuvieron relacionados con la importación.
Ese año se registraron 30 brotes en 12 comunidades autónomas, generalmente pequeños, aunque uno de ellos, vinculado a una población infantil con baja cobertura vacunal, causó 52 casos y se mantuvo activo durante tres meses.
En 2025, hasta el 28 de diciembre, se habían confirmado 397 casos, incluyendo 108 importados.
Salud pide evitar alarmismo
El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha insistido en que la retirada del estatus de país libre de sarampión no debe generar alarma entre la población.
Se trata, señala el organismo, de una decisión técnica basada en criterios epidemiológicos. La mayoría de casos detectados en España siguen siendo importados o relacionados con importación, ligados a brotes puntuales.
El ISCIII destaca que la población española mantiene una elevada protección frente al virus gracias a las altas tasas de vacunación y a los niveles de anticuerpos reflejados en estudios de seroprevalencia.
Vigilancia reforzada en territorios turísticos
En islas como Ibiza y Formentera, con alta movilidad internacional y gran afluencia turística, los expertos subrayan la importancia de mantener la vigilancia epidemiológica y, sobre todo, revisar el estado vacunal, especialmente en menores y adultos que no tengan constancia de haber recibido las dos dosis.
Sanidad trabaja ya en la actualización del Plan Estratégico para la Eliminación del Sarampión y la Rubéola con el objetivo de recuperar el estatus de eliminación, mientras insiste en la necesidad de huir de la desinformación y reforzar la vacunación como principal medida preventiva.













