La Policía Local de Ibiza ha vuelto a poner el foco en las conductas incívicas que, pese a las campañas de concienciación y el endurecimiento de las sanciones, continúan repitiéndose en la vía pública.
En esta ocasión, los agentes han denunciado al conductor de una furgoneta que estacionó ocupando parcialmente una plaza reservada para personas con movilidad reducida. Pero la infracción no terminó ahí: el vehículo fue utilizado además para depositar una gran cantidad de enseres en un lugar no autorizado, convirtiendo el espacio público en un punto de vertido improcedente.
Según ha informado la Policía Local, el resultado es una sanción económica que supera los 2.200 euros. El conductor se enfrenta a una multa de 200 euros por el estacionamiento indebido, a la que se suma otra de al menos 2.000 euros por infringir la ordenanza municipal de residuos y realizar una gestión inadecuada de los objetos abandonados.

Desde el cuerpo policial recuerdan que este tipo de comportamientos no solo perjudican directamente a quienes necesitan estas plazas reservadas, sino que también obligan a destinar recursos públicos a la retirada y tratamiento de residuos que deberían gestionarse a través de los canales habilitados.

La Policía insiste en que “hacer las cosas bien” no solo es una cuestión de civismo, sino también de responsabilidad, y advierte de que este tipo de infracciones seguirán siendo sancionadas.













