El Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales ha levantado la suspensión del procedimiento de contratación para la gestión de los campos de fondeo regulados en espacios de la Red Natura 2000 de Baleares, una decisión que permite al Govern reactivar un proyecto que afecta directamente a zonas marinas protegidas de Ibiza y Formentera, entre ellas el Parque Natural de Ses Salines, uno de los enclaves más sensibles del archipiélago.
La resolución autoriza a continuar la tramitación administrativa del procedimiento, siempre que se subsanen “determinados aspectos de carácter formal del procedimiento contractual”, según ha explicado la Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua en un comunicado, en el que subraya que “se mantienen los aspectos fundamentales del proyecto”.
El levantamiento de la suspensión deja sin efecto la paralización automática del proceso, derivada de la interposición del recurso, y habilita a PortsIB a proseguir con la licitación, lo que abre la puerta a que los campos de fondeo regulados puedan estar operativos durante la próxima temporada alta también en aguas de Ibiza y Formentera.
Protección de la posidonia en Ses Salines
El Govern insiste en que el objetivo del procedimiento es “garantizar la protección de las praderas de posidonia oceánica”, mediante la implantación y gestión de campos de fondeo regulados “en aquellas zonas donde resulta ambientalmente necesario”, como es el caso del Parque Natural de Ses Salines, compartido por Ibiza y Formentera y declarado espacio de alto valor ecológico.
Según el Ejecutivo autonómico, la regulación del fondeo busca “compatibilizar la conservación del medio marino con el uso ordenado del litoral”, una cuestión especialmente relevante en las Pitiusas, donde la presión náutica se multiplica durante los meses de verano y tiene un impacto directo sobre los fondos marinos.
El procedimiento permitirá avanzar en la ejecución y gestión de estos campos de fondeo regulados “durante este verano”, reforzando, según el Govern, “las medidas de protección ambiental y de ordenación del fondeo en el litoral balear”, lo que incluye áreas frecuentadas por embarcaciones recreativas en el entorno de Ibiza y Formentera.
En el comunicado, el Govern también recalca la “necesidad” de que el Estado ejecute “los campos de boyas comprometidos” en el ámbito de sus competencias y avance en “los acuerdos necesarios para su gestión”, con el fin de “garantizar una actuación coordinada y eficaz en la protección del medio marino”, un aspecto clave para la preservación de espacios compartidos como Ses Salines.













