Rex, un perro de casi 11 años, ha logrado sobrevivir y ser adoptado tras ser rescatado en estado crítico en Ibiza, después de que la Policía Local recibiera el aviso de un particular que alertaba de su grave situación. El hallazgo se produjo el 28 de agosto de 2025 en el aparcamiento de un concesionario de Toyota, según ha informado el Ayuntamiento de Ibiza.
Hasta el lugar se desplazaron agentes de la Policía Local y profesionales del Centro de Protección Animal de Sa Coma. El perro intentó huir y se dirigió hacia una parcela cercana al gimnasio Bfit, junto al asentamiento de Gesa, donde residía su propietario, identificado como okupa y responsable del animal según el chip.
El estado de Rex era tan grave que los veterinarios temieron por su vida desde el primer momento. Ante la situación, el veterinario del centro siguió al animal hasta localizar al propietario, a quien se le advirtió de que debía entregarlo voluntariamente o se enfrentaría a una denuncia por maltrato animal. Finalmente firmó la renuncia y el personal de Sa Coma pudo trasladar al perro, que apenas podía mantenerse en pie.
Una vez recogido, Rex fue ingresado de urgencia en una clínica veterinaria, donde se comprobó que estaba completamente infestado de pulgas. La cantidad de parásitos era tal que su pelaje parecía de otro color, y tras administrarle el tratamiento antiparasitario, la jaula amaneció cubierta de pulgas muertas.
Las pruebas veterinarias revelaron que el animal era positivo en filaria, conocida como el gusano del corazón, además de detectar un tumor de aspecto muy agresivo que requería intervención quirúrgica. Sin embargo, la operación no podía realizarse de inmediato, ya que la anestesia resulta especialmente peligrosa en animales con este tipo de parásitos.
El tratamiento contra la filaria se prolongó durante 90 días, con una primera fase de antibiótico y, posteriormente, la administración de un fármaco antiparasitario mediante inyecciones en fechas muy concretas. La evolución fue positiva y Rex comenzó a recuperar peso y fuerzas, según el personal del centro.
Operación y diagnóstico
El pasado 5 de enero, una vez superada la filaria, Rex fue operado del tumor, que posteriormente fue analizado. El diagnóstico confirmó que se trataba de un tumor maligno, por lo que se le practicó un TAC para determinar si la enfermedad estaba extendida.
Actualmente, se está a la espera del informe definitivo del radiólogo para valorar si será necesario iniciar un tratamiento de quimioterapia. Por el momento, la evolución es favorable, según trasladan los profesionales veterinarios.
Las indicaciones para su adoptante son claras: vigilar si reaparece el bulto o si se detecta cualquier cambio en el comportamiento o estado del animal, y comunicarlo de inmediato al veterinario.
Un perro “agradecido y feliz”
Durante su estancia en Sa Coma, Rex se convirtió en uno de los perros más queridos del centro. Según destacan los cuidadores, ha sido especialmente alegre, extremadamente cariñoso y muy sociable, sin mostrar comportamientos agresivos ni hacia personas ni hacia otros animales.
El concejal de Bienestar Animal del Ayuntamiento de Ibiza, Manuel Jiménez, ha subrayado que “si ese día no hubiese sido recogido, lo más seguro es que hubiese muerto en unos días”. Jiménez ha añadido que, pese a sus casi 11 años, “bien controlado, se espera que Rex pueda vivir mucho tiempo más”.













