BIODIVERSIDAD

Créditos de biodiversidad: el modelo que Formentera quiere poner a prueba para renaturalizar la isla

El proyecto Living Formentera explora una vía innovadora para financiar la renaturalización de la isla, poniendo valor medible al impacto ambiental de plantar 420.000 árboles y arbustos.

Presentación de Living Formentera, en FITUR.

Plantar 420.000 árboles y arbustos en Formentera no es solo una intervención ambiental de gran escala, sino también un reto económico y organizativo inédito en el ámbito insular. El proyecto Living Formentera, impulsado por la Nature & People Foundation, que preside Juan Costa, junto a Baleària, y con el respaldo del Govern Balear y el Consell de Formentera, aborda esa transformación desde una doble vertiente: la renaturalización del territorio y la búsqueda de nuevas fórmulas de financiación basadas en el valor económico de la biodiversidad.

Juan Costa fue ministro de Ciencia y Tecnología en el último Gobierno de José María Aznar y ha desarrollado una amplia trayectoria en la administración pública y en el ámbito económico. Licenciado en Derecho, fue secretario de Estado de Economía y Hacienda y de Comercio y Turismo, además de diputado del Partido Popular por Castellón en varias legislaturas. Tras dejar la política activa, ha trabajado en organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional como consejero durante la época de Rodrigo Rato y en el sector privado, vinculado al análisis económico y la sostenibilidad. Tiene una vivienda en Formentera y es veraneante habitual en la isla.

Más allá del volumen de plantaciones previsto, el proyecto plantea un cambio de enfoque sobre cómo se mide el impacto ambiental. “No se trata solo de cuántos árboles se plantan, sino de qué hacen esos árboles”, explica Costa. El objetivo es evaluar cómo la biodiversidad puede contribuir, de forma medible, a enfriar el territorio, mejorar la calidad del suelo, retener agua, reducir contaminantes y aumentar la resiliencia climática de la isla.

Contenido relacionado  Los Bomberos de Ibiza gestionan 15 avisos por el fuerte viento

Créditos de biodiversidad

En ese marco se sitúa la apuesta por los llamados créditos de biodiversidad, un instrumento aún incipiente que busca poner en valor la función ecológica de la naturaleza más allá de la reducción de emisiones de CO₂. “Los créditos lo que reflejan es el valor de la biodiversidad funcional”, señala Costa, quien subraya que cada especie cumple un papel distinto y que la elección de árboles y arbustos responde a los problemas concretos del territorio.

«Queremos, que sea el primer proyecto de renaturalización de una isla en el Mediterráneo y a nivel global, y probar y hacer un piloto con créditos de biodiversidad. Créditos que quien invierta pueda decir: ‘He tenido este impacto positivo en la isla, o en recuperación de suelo, o en absorción de contaminantes, en absorción de almacenamiento de CO2, en contribución al enfriamiento de la vegetación'».

Inversión privada y alianza empresarial

Con estas premisas, Living Formentera trabaja en la construcción de una alianza de empresas interesadas en financiar parte del proyecto. “Ahora estamos trabajando en forjar una alianza de empresas que quieran contribuir a la renaturalización de Formentera”, explica Costa, quien insiste en que el objetivo es pasar de la fase piloto a una inversión relevante. “Deberíamos pasar del piloto que se está haciendo a realizar una inversión tangible en el entorno del otoño, que es cuando hay que aprovechar para las plantaciones”, añade.

La lógica del proyecto es que las aportaciones económicas puedan vincularse a impactos ambientales medibles, integrables en las estrategias de sostenibilidad de las empresas participantes. En palabras de Costa, se trata de avanzar hacia un modelo en el que “la economía y el turismo se conviertan en una herramienta que cree ecología y capital natural”.

Contenido relacionado  El reglamento del taxi y Uber recibe el visto bueno final, pero con advertencias jurídicas

Retornos estimados y costes de referencia

Los documentos de trabajo del proyecto incorporan estimaciones teóricas de costes y beneficios, concebidas como herramientas de análisis y no como presupuestos cerrados. En términos generales, los cálculos sitúan el coste de las actuaciones de renaturalización en horquillas variables por hectárea, en función del tipo de terreno, la densidad de plantación y las necesidades de mantenimiento, con diferencias significativas entre ámbitos forestales, agrícolas y urbanos.

A partir de esas estimaciones, el proyecto plantea la hipótesis de que por cada euro invertido en la biodiversidad de Formentera podría generarse un retorno de hasta 65 euros en beneficios ambientales, sociales y económicos para el ecosistema y la economía local. Sus impulsores subrayan, no obstante, que se trata de modelizaciones que deberán contrastarse con datos reales a lo largo del tiempo.

Un experimento en fase inicial

Living Formentera se encuentra todavía en una fase experimental, con una primera plantación piloto y el diseño de indicadores que permitan evaluar el impacto real de las actuaciones. “Hay cosas que se pueden ver a corto plazo y otras tardarán diez o quince años, pero desde el primer momento se verán los objetivos del proyecto”, apunta Costa.

Por ahora, Formentera actúa como banco de pruebas para una idea aún en construcción: que la biodiversidad no sea solo un valor ambiental, sino también un activo capaz de sostener, a largo plazo, la renaturalización y la viabilidad de los destinos turísticos insulares.

Scroll al inicio
logo bandas