El Concurso Mundial de Arroz de Matanzas de Sant Antoni ha vivido este sábado una edición histórica en Ibiza, marcada por una participación récord y una afluencia masiva de público que llenó las calles del municipio desde primera hora del día.
Un total de 166 equipos tomaron parte en la XIII edición del certamen, la cifra más alta registrada hasta ahora, consolidando esta cita como el evento gastronómico más popular de la isla y uno de los más destacados del calendario festivo pitiuso.
Miles de personas recorrieron el centro urbano de Sant Antoni para seguir de cerca el desarrollo del concurso, integrado en el programa de las Festes de Sant Antoni, en una jornada en la que la tradición culinaria y el ambiente festivo fueron los grandes protagonistas. El certamen volvió a demostrar su capacidad de convocatoria y su papel como referente de la gastronomía popular en Ibiza.
Un jurado experto y 166 platos a concurso
El jurado, compuesto por 15 personas conocedoras de la gastronomía, tuvo la tarea de evaluar los 166 platos de arroz de matanzas elaborados por los equipos participantes. Tras varias horas de degustaciones, el fallo se dio a conocer a media tarde, poniendo el broche final a una jornada intensa y multitudinaria.
La alta participación marcó un antes y un después en la historia del concurso, que año tras año ha ido creciendo tanto en número de equipos como en proyección social.
Las calles del centro de Sant Antoni se transformaron en una gran cocina al aire libre, con puestos distribuidos entre la plaza de s’Era d’en Manyà, el aparcamiento de la calle Sant Rafel y vías como Bartolomé Vicente Ramón, Cervantes, Antoni Riquer, Ignasi Riquer y Vara de Rey.
Can Barri revalida el triunfo
El primer premio del Concurso Mundial de Arroz de Matanzas fue para Can Barri, que se alzó como ganador absoluto y revalidó así un triunfo que ya había conseguido en 2019.
El equipo recibió 750 euros, además del trofeo del certamen, una estatuilla con la figura de un cerdo sosteniendo una sartén, uno de los símbolos más reconocibles del concurso.
El segundo puesto fue para Es Cremats, que obtuvo un premio de 500 euros, mientras que el tercer lugar lo ocuparon Pagesos Justiciers, con una dotación de 250 euros. Todos los equipos premiados recibieron también un lote de productos típicos, en reconocimiento a su participación y al nivel demostrado en esta edición histórica.
Tradición, música y puestos decorados
La inauguración oficial tuvo lugar a las 12.00 horas en la plaza de s’Era d’en Manyà, con una exhibición de ball pagès a cargo de sa Colla de Can Bonet, una actuación que se repitió más tarde en el aparcamiento de la calle Sant Rafel. Como novedad de esta edición, se presentó por primera vez el himno del concurso, reforzando el carácter festivo y simbólico de la cita.
En el apartado estético, el premio al puesto mejor decorado fue para Sa Truja del 83, que destacó por una cuidada ambientación tradicional, con sobrassadas colgadas, abundantes flores y la indumentaria típica de payesa, con capells y pañuelos en la cabeza. La decoración y el respeto por la tradición volvieron a ser elementos clave en un certamen que combina gastronomía, cultura popular y convivencia vecinal.




























