El precio medio del alquiler en Baleares ha registrado en enero de 2026 un aumento interanual del 1,3%, una subida muy contenida en comparación con los fuertes incrementos de años anteriores, según los últimos datos publicados por Fotocasa. En términos mensuales, el precio incluso ha descendido un 0,6% respecto a diciembre, lo que refuerza la percepción de una progresiva estabilización del mercado.
La directora de Estudios y portavoz de Fotocasa, María Matos, ha señalado que el mercado del alquiler en el archipiélago se sitúa “a las puertas de un cambio de tendencia definitivo”. “Tras años de subidas asfixiantes, el incremento interanual del 1,3% es prácticamente plano y supone la segunda subida más baja del último año”, ha explicado.
Uno de los datos más relevantes, según Matos, es que Baleares encadena ya cuatro descensos mensuales consecutivos desde principios de 2025, lo que ha situado el precio medio del alquiler en 18,57 euros por metro cuadrado. Para Fotocasa, esta evolución confirma que el mercado balear, considerado uno de los más tensionados de España, “está encontrando por fin su punto de equilibrio”.
Subidas y bajadas según municipios
El comportamiento del alquiler no ha sido homogéneo en todo el territorio. En cuatro de los seis municipios analizados con variación interanual, los precios han seguido al alza. El mayor incremento se ha registrado en Llucmajor, con una subida del 8,1%, seguido de Palma de Mallorca (4,5%), Ibiza (3,9%) y Calvià (2,3%).
En contraste, dos municipios de las Pitiusas han experimentado descensos muy acusados en el precio del alquiler. En Santa Eulària des Riu, el coste ha bajado un 19,8% respecto a enero del año pasado, mientras que en Sant Josep de sa Talaia el descenso ha sido del 15,2%, situándose como las mayores caídas del archipiélago.
Un mercado aún tensionado
Pese a estos descensos puntuales y a la moderación general de los precios, desde Fotocasa recuerdan que Baleares sigue siendo una de las comunidades con el alquiler más caro de España. No obstante, la evolución de los últimos meses apunta a una etapa de mayor estabilidad tras un largo periodo de fuertes tensiones, en un contexto marcado por la escasez de oferta y la presión de la demanda.













