El Levi’s Stadium de Santa Clara, California, fue testigo de una noche histórica para la música de los hispanohablantes. Durante el entretiempo del enfrentamiento entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks, Bad Bunny se apoderó del escenario más codiciado del mundo, consolidando el dominio del género urbano en la cultura global.
Con una puesta en escena que mezcló la narrativa cinematográfica con la energía del vivo, el artista puertorriqueño convirtió el césped en una celebración que homenajea a las raíces latinas.
«¡Qué rico es ser latino!», exclamó Benito Antonio Martínez Ocasio al aparecer frente a una audiencia de millones. Con 31 años y en la cima de su carrera, Bad Bunny ofreció un manifiesto cultural de orgullo y resistencia que incluyó colaboraciones de lujo y una escenografía inspirada en la vida cotidiana de Latinoamérica.
Un despliegue de estrellas y simbolismo
El espectáculo comenzó con una propuesta visual innovadora, simulando un videoclip en tiempo real que arrancó en un sembradío simbólico montado sobre el campo. Vestido de blanco impoluto, Bad Bunny inició el set con su éxito «Tití me preguntó». La temperatura subió con la entrada de Cardi B y Karol G para interpretar «Yo perreo sola», seguidas por la sorpresiva aparición de figuras como Pedro Pascal y Jessica Alba.
CARDI B AND KAROL G JOINED BAD BUNNY AT THE SUPER BOWL OH MY GOD pic.twitter.com/OkNXrIRMpH
— sebastián (@lovingcmila) February 9, 2026
Uno de los momentos más comentados fue la colaboración con Lady Gaga, quien aportó su potente voz al tema «Die with a smile», dándole un giro melódico con tintes latinos. El show también tuvo espacio para la emotividad cuando el cantante tuvo un «encuentro» con su versión infantil, a quien le entregó simbólicamente un premio Grammy en un gesto de fe y perseverancia personal.
Mensaje político y unidad continental
La presencia de Ricky Martin elevó la carga política del evento: durante su intervención con «Lo que le pasó a Hawaii», el veterano artista instó al público a no soltar la bandera ni olvidar sus orígenes, desatando una ovación masiva mientras el estadio se llenaba de banderas de Puerto Rico.
Bad Bunny Super Bowl performance 🔥 We are America 🇺🇸🫶🏼pic.twitter.com/p42IRrRvzp
— Malek_04 🔴 Live on Twitch💜 (@Malek04Official) February 9, 2026
Benito cerró la noche con un mensaje de conciliación y de apoyo a los latinos, en un contexto de sensibilidad política en Estados Unidos por la deportación masiva de inmigrantes y el accionar del ICE en las redadas: «Lo único más poderoso que el odio es el amor», sentenció. Tras nombrar a todos los países del continente en un llamado contra la discriminación, concluyó su presentación con «Debí tirar más fotos», rodeado de una multitud de bailarines y un rotundo «Seguimos aquí».
El impacto económico de un Super Bowl tecnológico
La elección de Santa Clara, en el corazón de Silicon Valley, no fue casualidad. La ciudad realizó inversiones superiores a los 100 millones de dólares para albergar el evento, apostando por una producción de alta gama tecnológica.
El impacto también se sintió a nivel publicitario, ya que el Super Bowl 2026 rompió récords con espacios de 30 segundos que alcanzaron los 8 millones de dólares, un hecho que evidencia que la combinación de la NFL y el fenómeno Bad Bunny es una mina de oro para las marcas globales.








