Un vídeo difundido recientemente por la cuenta Ibiza Sin Filtro ha vuelto a poner el foco sobre una realidad tan llamativa como polémica: la presencia de personas que habitan espacios no habilitados, como cuevas o refugios improvisados, en algunos de los enclaves naturales más emblemáticos de la isla.
En esta ocasión, el protagonista es un hombre identificado como Álex, que según el relato compartido habría abandonado una vida vinculada a la música electrónica —con giras europeas y discos de oro— para instalarse en una pequeña cueva frente al mar, en la zona de Punta Galera, acompañado por varios gatos y con el Mediterráneo como paisaje permanente.
Las imágenes muestran un entorno aislado, sin elementos urbanos, donde el protagonista aparece integrado en el paisaje rocoso y costero. El tono del vídeo transmite calma y búsqueda de libertad, pero la historia también plantea interrogantes evidentes: no está permitido residir en una cueva, ni existen datos oficiales sobre la identidad de esta persona o las circunstancias legales y administrativas de su situación.
El propio relato, compartido en redes sociales, describe una vida “sencilla y auténtica” y destaca el carácter amable del hombre, que habría invitado a entrar a quienes se acercaron a hablar con él, y donde les recomienda que «no hay que dejarse chupar por el sistema».












