Un comunicado difundido por Investing Yachts plantea una fórmula tan llamativa como poco habitual en el negocio náutico: “tokenizar” la exposición económica al chárter de yates de lujo mediante un activo digital, $YATE, sobre la red Ethereum. La iniciativa se presenta como un proyecto de RWA (activos del mundo real) que busca hacer “invertible” un sector tradicionalmente ilíquido sin comprar ni gestionar una embarcación.
El esquema enlaza la actividad de una supuesta flota gestionada para alquiler con incentivos para quienes mantengan el token. En concreto, el comunicado sostiene que hasta el 65% del beneficio neto anual del chárter se distribuiría entre quienes “bloqueen” (lock) sus $YATE en “vaults” del protocolo, con distintos porcentajes máximos según el plazo de bloqueo.
Además, se prevé un mecanismo de recompra y quema: el 10% del beneficio neto se destinaría a comprar tokens en el mercado y destruirlos para reducir la oferta. Y, según la empresa, solo se emitirían nuevos tokens cuando se incorporen yates u otros activos, con un marco de emisión ligado al valor de la cartera (NAV).
La documentación dice que hay “cajas” donde puedes dejar bloqueados tus tokens durante 1, 3, 6 o 12 meses. Cuanto más tiempo los bloquees, mayor puede ser tu parte del reparto de beneficios: desde un máximo del 45% hasta un 65%, según el plazo.
La preventa de $YATE está programada para el 25 de febrero de 2026, con un precio inicial de 0,10 USDT y una subida automática del 0,75% cada 24 horas durante nueve meses, hasta un objetivo de 1,00 USDT tras la preventa. El texto menciona también condiciones de vesting (desbloqueo gradual) para los tokens adquiridos en esa fase.
En su web, Investing Yachts dice que tiene dos yates “en camino” ligados a Ibiza (un Mangusta 165 rev y un Sunreef 80), pero no aclara si ya los tienen cerrados o si solo están en planes.
Dudas sobre el cálculo de beneficios
En Ibiza, donde el chárter convive con un marco regulatorio en evolución, la transparencia sobre costes, operativa y control de actividad es un punto sensible para el sector. Por eso, La Voz de Ibiza contactó con Investing Yachts para aclarar cómo se calcula el “beneficio neto” (costes incluidos), qué comisiones aplica el proyecto y qué antecedentes o referencias comparables sustentan el modelo, sin recibir respuesta a las preguntas trasladadas.













