Un incendio declarado en las primeras horas de la mañana en un edificio de viviendas sociales del barrio Miguel Hernández de Alicante ha obligado al desalojo de decenas de vecinos y ha dejado al menos seis personas atendidas por inhalación de humo, según han informado los servicios de emergencia. El fuego, que se desató poco después de las seis de la madrugada en un inmueble situado en la calle Pavía, ha sido especialmente virulento debido al intenso viento que arrastra la borrasca Oriana, lo que ha complicado las labores de extinción.
Además de los afectados por el humo, el incendio provocó el derrumbre del techo de cinco viviendas de la planta superior, mientras que las detonaciones a primera hora han despertado a numerosos residentes, que han tenido que salir de sus casas en plena noche.
El origen del fuego y su rápida propagación
El incendio se inició al parecer por una estufa mal apagada en la vivienda de una mujer de mayor edad, según relató el presidente de la asociación de vecinos Sol d’Alacant, Lisardo Gabarre. Ese fallo doméstico, unido a los materiales de construcción antiguos del edificio —muchos con tejados de cañizo— y al intenso viento, provocó que el fuego se propagara rápidamente por varios apartamentos.
Las viviendas afectadas en la madrugada de hoy forman parte de un bloque histórico del barrio, con más de 70 años de antigüedad, lo que, según los vecinos, ha sido un factor más en la rapidez con la que se extendieron las llamas. Este deterioro estructural ha sido denunciado en varias ocasiones por los residentes como muestra del estado “muy precario” en el que se encuentran estos inmuebles.
Seis personas atendidas por inhalación de humo
Entre los afectados por el humo se cuentan tanto vecinos como agentes de la Policía Nacional que acudieron a ayudar en las labores de rescate. El Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU) movilizó al lugar una ambulancia convencional, dos SVB y un SAMU, cuyos equipos asistieron a cuatro hombres y dos mujeres de entre 41 y 73 años por intoxicación por humo. Tras la atención inicial, estas personas fueron trasladadas a diferentes hospitales de Alicante.
Entre los seis atendidos se encuentran dos policías nacionales que auxiliaron a vecinos atrapados, incluyendo a un hombre y su esposa con problemas de movilidad, a pesar de las condiciones extremadamente difíciles provocadas por explosiones y caída de cascotes debido al derrumbe de los techos.
Desalojos, cortes de tráfico y caos matinal
El incendio ha tenido un efecto dominó en la movilidad y la vida diaria en la zona. Los servicios de emergencia cortaron el tráfico en la avenida principal, lo que provocó importantes retenciones y atascos en las calles y avenidas cercanas durante las primeras horas de la mañana.
Este és l’estat en el qual han quedat dos blocs d’habitatges del barri Miguel Hernàndez d’Alacant després d’un incendi declarat vora les sis i mitja del matí. 5 habitatges han quedat totalment destruïts i 26 famílies han sigut desallotjades pic.twitter.com/fR6pBifssg
— Pere Conca (@PedroConca1) February 16, 2026
Además, se estima que hay una veintena de familias afectadas por los desalojos de varios bloques, aunque el presidente de la asociación vecinal señaló que, teniendo en cuenta las viviendas colindantes, podrían ser 36 las viviendas afectadas por el siniestro.
Rescate de vecinos en condiciones extremas
La intervención de las autoridades en las primeras horas fue rápida y decisiva. Tres patrullas de la Policía Nacional fueron de las primeras en llegar al lugar y procedieron a desalojar a los inmuebles, además de ayudar a rescatar a varios vecinos atrapados en la tercera planta del edificio afectado.
Estas acciones se llevaron a cabo en medio de un entorno extremadamente peligroso, con explosiones y caídas de techos por el avance del fuego y el colapso de estructuras internas.
Viviendas antiguas en un barrio históricamente degradado
Los vecinos del barrio Miguel Hernández han manifestado su preocupación no solo por el incendio, sino también por la situación general de las viviendas sociales en las que viven. Construidas en la década de 1950, muchas de estas casas presentan un estado de deterioro prolongado que, según residentes, ha sido denunciado ante las autoridades sin que se hayan tomado medidas suficientes.
Verónica Rico, presidenta del bloque donde se produjo el incendio, destacó que las viviendas son “muy antiguas”, con problemas como filtraciones y materiales envejecidos, y reflexionó sobre la sensación de abandono que sienten muchos residentes: “Los pisos no están habitables”, afirmó, denunciando que mientras se rehabilitan otros bloques de la ciudad, su zona queda al margen de las inversiones necesarias.
Respuesta municipal y apoyo a los afectados
Tras el incendio, el Ayuntamiento de Alicante ha anunciado que está en contacto con el EVHA (Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo), titular del inmueble, para encontrar soluciones habitacionales para los afectados por los desalojos. Además, las familias han empezado a recibir enseres de primera necesidad para paliar la pérdida de bienes materiales tras el siniestro.
Las autoridades municipales han subrayado que su prioridad es garantizar la seguridad y la atención a quienes han perdido su vivienda o han visto gravemente afectadas sus condiciones de vida.
Un barrio con historia y desafíos
El barrio Miguel Hernández, también conocido por su antiguo nombre José Antonio, ha sido históricamente una zona de viviendas públicas con una población diversa y con importantes retos sociales y urbanos. El incendio de hoy ha reabierto el debate sobre las necesidades de rehabilitación y modernización de las viviendas sociales, que en muchos casos superan los setenta años de antigüedad.
Vecinos y asociaciones llevan años señalando la precariedad de algunas construcciones y la falta de una intervención integral que mejore la calidad de vida en la zona. A raíz de este siniestro, las preguntas sobre por qué no se han realizado las reformas necesarias vuelven a tomar fuerza entre quienes viven en el barrio.







