Este miércoles ha comenzado oficialmente el Ramadán 2026, el mes más importante del calendario islámico. Más de 2,5 millones de musulmanes en España están llamados a participar en esta etapa espiritual de ayuno, oración, reflexión y generosidad, que este año se extenderá hasta el 19 de marzo, cuando se celebrará el ‘Eíd al Fitr’, la fiesta del fin del ayuno.
Desde la Comisión Islámica de España, su presidente Aiman Adlbi ha enviado un mensaje para «felicitar a los musulmanes en España y en todo el mundo por la llegada de este mes sagrado del año 1447 de la Hégira, tras haberse confirmado el avistamiento del creciente lunar en varios países».
¿Qué es el Ramadán y por qué es tan importante?
El Ramadán es el noveno mes del calendario islámico y conmemora la revelación del Corán al profeta Mahoma. Durante este periodo, los musulmanes practican un ayuno diario desde el alba hasta la puesta de sol. No solo se abstienen de comer y beber, sino también de fumar, mentir, tener relaciones sexuales o comportamientos considerados poco virtuosos.
Esta práctica se concibe como un acto de purificación espiritual, de dominio de los impulsos y de solidaridad con quienes sufren necesidades.
El ayuno: obligaciones y excepciones
El ayuno durante el Ramadán, conocido como ‘sawm’, es obligatorio para todos los musulmanes adultos, pero existen excepciones. Pueden no ayunar los niños, ancianos, personas enfermas, mujeres embarazadas, en lactancia o menstruación, y viajeros. En ciertos casos, deberán recuperar los días de ayuno posteriormente o realizar actos de caridad compensatorios.
‘Iftar’: la comida que rompe el ayuno
Al llegar la puesta del sol, el día culmina con el ‘iftar’, la cena con la que se rompe el ayuno. Esta comida suele comenzar con dátiles y agua, siguiendo la tradición del profeta Mahoma, y continúa con platos típicos de cada región.
Entre los alimentos más habituales están los huevos, leche, frutos secos, pasas y sobre todo, una sopa contundente. En la tradición marroquí, esa sopa se llama ‘harira’, una receta elaborada a base de verduras, legumbres, carne y especias. En muchos hogares, el iftar es también una oportunidad para compartir la mesa con familiares y vecinos.
Oración y reflexión: pilares del Ramadán
El Ramadán no se reduce al ayuno. Es también un mes dedicado al fortalecimiento espiritual, con oraciones especiales (como las Tarawih) y una mayor dedicación a la lectura del Corán. La práctica de la caridad también se intensifica, como forma de compartir los bienes propios con quienes menos tienen.
Durante estas semanas, la espiritualidad invade la rutina diaria, marcando un cambio de ritmo que afecta tanto a lo personal como a lo comunitario.
Una red de mezquitas en expansión
En España existen casi 2.000 mezquitas y centros de culto islámico, según datos del Observatorio del Pluralismo Religioso. Las regiones con más fieles son Cataluña, Andalucía, Madrid, Comunidad Valenciana y Murcia, aunque en Ceuta y Melilla la proporción de población musulmana es aún mayor.
Estos centros no solo son lugares de oración, sino también espacios de encuentro social, donde se organizan actividades comunitarias, recogidas de alimentos y oraciones colectivas durante el Ramadán.
Conciliar fe y trabajo: un reto diario
Uno de los mayores desafíos del Ramadán es compaginar las exigencias religiosas con la jornada laboral, sobre todo en sectores como la agricultura, donde muchos musulmanes trabajan al aire libre, expuestos al calor y al esfuerzo físico.
Por ello, en distintas comunidades se plantean medidas para facilitar la conciliación, como ajustes de horarios, pausas específicas para el iftar o turnos adaptados a las horas de ayuno.
‘Eíd al Fitr’: la gran celebración del final
El Ramadán concluye con el ‘Eíd al Fitr’, una de las festividades más importantes del islam. Este año se celebrará el 19 de marzo y estará marcada por reuniones familiares, intercambio de regalos y comidas especiales.
Es un momento de alegría colectiva y agradecimiento por haber cumplido con uno de los cinco pilares del islam. En esta jornada, se acostumbra a vestir ropa nueva, visitar a seres queridos y ofrecer donativos a los más necesitados (zakat al-fitr).







