TENSIÓN INTERNA

Ortega Smith, suspendido por Vox tras un pulso interno que sacude al partido

El fundador de Vox es apartado cautelarmente por “desacato” al negarse a dejar la portavocía en Madrid tras la orden del CEN

Javier Ortega Smith
Javier Ortega Smith

Vox ha suspendido cautelarmente de militancia a Javier Ortega Smith, uno de los fundadores y dirigentes históricos de la formación, tras negarse a acatar la orden del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de dejar la portavocía del partido en el Ayuntamiento de Madrid. La decisión, confirmada por fuentes de la formación, culmina meses de desencuentros con la cúpula liderada por Santiago Abascal y abre un nuevo episodio de tensión interna en el partido.

Un relevo que desató el conflicto

El Comité Ejecutivo Nacional de Vox, máximo órgano de dirección del partido, acordó el pasado 12 de febrero relevar a Ortega Smith de la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid. En su lugar, fue designada Arantxa Cabello como nueva portavoz en la capital.

Según fuentes de la formación, la decisión fue comunicada al dirigente el mismo jueves 12 de febrero. Sin embargo, Ortega Smith se habría negado a aceptar el reemplazo desde el primer momento, lo que la dirección interpreta como un acto de “desacato” a una instrucción directa del CEN.

Desde la sede nacional del partido, en la calle Bambú, subrayan la gravedad del gesto: “Desacatar una orden del CEN es muy grave”, apuntan.

La apertura de un expediente disciplinario

Ante la negativa del dirigente a “ceder la portavocía”, el CEN trasladó este miércoles la cuestión al Comité de Garantías de Vox, órgano independiente dentro del partido. Este comité ha abierto un expediente disciplinario a Ortega Smith y ha aplicado una suspensión cautelar de militancia.

La medida es temporal y abre un periodo de alegaciones. No obstante, si finalmente se ratifica, podría conllevar la inhabilitación del dirigente para desempeñar cargos públicos en representación de Vox.

Contenido relacionado  Como es el reglamento de la UEFA y qué puede suceder con Gianluca Prestianni

La sanción se produce después de una progresiva pérdida de responsabilidades en los últimos meses. Primero fue apartado de la portavocía adjunta en el Congreso; posteriormente perdió su asiento en la cúpula del partido; y ahora se le intentó relevar de la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid.

Qué implica la suspensión para Ortega Smith

La suspensión cautelar de militancia no afecta automáticamente a sus actas como diputado en el Congreso ni como concejal en el Ayuntamiento de Madrid. Según el reglamento, las actas pertenecen al dirigente y no al partido.

Sin embargo, Vox sí podría expulsarle de los grupos parlamentarios. En ese caso, Ortega Smith quedaría relegado al Grupo Mixto si decidiera no renunciar a sus escaños.

Desde la dirección del partido consideran que el caso encaja en lo recogido por los Estatutos de Vox como infracción: “la desobediencia grave a las directrices emanadas de los órganos de gobierno del partido”. En la sede nacional van más allá y califican lo ocurrido como “Es una autoexpulsión de libro”.

Un pulso abierto con la dirección

La ruptura entre Ortega Smith y la cúpula del partido no es reciente. La pérdida de confianza por parte de Santiago Abascal, quien fue durante años su aliado más cercano, se ha hecho evidente en los últimos meses.

El dirigente fue secretario general y vicepresidente de Vox, además de uno de sus fundadores. Sin embargo, su peso interno se ha ido reduciendo de forma acelerada. La salida de la portavocía adjunta en el Congreso fue uno de los primeros movimientos que marcaron ese declive.

En aquel momento, Ortega Smith expresó públicamente su desacuerdo con la decisión. “Me parece [la decisión], además de equivocada, injusta”, afirmó.

Contenido relacionado  Comienza el Ramadán 2026: el mes sagrado que transforma la rutina de millones de musulmanes en España

Las críticas al funcionamiento interno del partido

Hace unas semanas, el propio Ortega Smith remitió una carta al Comité Ejecutivo Nacional criticando su expulsión de este órgano. En ese texto, al que tuvo acceso EL MUNDO, cuestionaba el funcionamiento interno de la dirección del partido.

“Hace ya mucho tiempo que el CEN dejó de ser un órgano de debate y reflexión, para ser un órgano meramente decorativo”, escribió.

Sus palabras evidenciaban una fractura profunda con el núcleo dirigente. A esas críticas se sumaron las discrepancias sobre su relevo en el Congreso y ahora el conflicto por la portavocía en Madrid.

Ante las quejas del dirigente, el líder de Vox respondió con un mensaje directo: “Creo que todos tienen que aprender a ceder paso”.

Un adiós por fases

La suspensión cautelar de militancia representa el último paso de lo que dentro del partido ya se interpreta como un adiós progresivo. La retirada de responsabilidades, la expulsión de la cúpula y ahora la apertura de un expediente disciplinario dibujan un proceso escalonado de desvinculación.

Ortega Smith, que esta mañana ha estado en el Congreso, aún no se ha pronunciado públicamente sobre la suspensión cautelar ni sobre el expediente abierto por el Comité de Garantías.

Mientras tanto, la decisión del CEN, compuesto por Santiago Abascal, Ignacio Garriga, Pablo Sáez (tesorero de Vox) y 17 vocales, deja clara la voluntad de la dirección de imponer disciplina interna frente a cualquier resistencia.

Una crisis interna con impacto político

El caso de Ortega Smith no es solo un conflicto personal entre un dirigente histórico y la dirección actual. Supone también un test para la cohesión interna de Vox y para la autoridad de su liderazgo.

Contenido relacionado  Una caída de Movistar deja sin móvil y fibra a 100.000 pymes en plena mañana laboral: qué ocurrió

El partido afronta así un nuevo episodio de tensión en un momento en el que busca consolidar su espacio político. La salida de uno de sus fundadores y ex secretario general, aunque sea de forma cautelar, tiene una fuerte carga simbólica.

La suspensión de Ortega Smith, bajo la acusación de “desacato”, abre un escenario incierto. El expediente disciplinario determinará si la ruptura se consuma definitivamente o si aún hay margen para una rectificación. Por ahora, el pulso interno ha estallado a la vista de todos y marca un antes y un después en la trayectoria del dirigente dentro de Vox.

Scroll al inicio
logo bandas