La plataforma ciudadana ‘Hay soluciones para el vertedero de Ibiza’ ha entregado al Consell de Ibiza un contrainforme técnico que pone en duda las conclusiones del estudio sobre la calidad del aire realizado por la Fundació URV, de la Universitat Rovira i Virgili, en el entorno del vertedero de Ca Na Putxa.
El documento, elaborado por el ingeniero agrónomo y experto en sostenibilidad Alejandro López-Cortijo, concluye que el informe universitario presenta “deficiencias metodológicas severas” que le impiden compartir la conclusión de “ausencia de impacto” ambiental.
Muestreo de un solo día y estándares “inadecuados”
Uno de los principales reproches es la duración de la campaña de medición, realizada durante apenas cuatro horas en un único día —27 de junio de 2024—, lo que el contrainforme considera “técnicamente insuficiente” para evaluar el impacto anual de una planta de residuos en una isla con fuerte variabilidad estacional.
Según el análisis, julio y agosto representan el escenario de mayor estrés térmico y descomposición de materia orgánica, cuando los sistemas de biofiltración alcanzan sus límites de eficiencia. Realizar la medición a comienzos del verano, sostiene el informe, no refleja la realidad de los meses más críticos.
El documento también cuestiona la aplicación de las normas EPA 325A/B, diseñadas para el control de benceno en refinerías de petróleo, y no para plantas de tratamiento de residuos sólidos urbanos. Esta elección metodológica habría dejado fuera gases clave como el amoníaco (NH₃), considerado trazador principal en procesos de biometanización y compostaje como los que se desarrollan en Ca Na Putxa.
Además, señala que el volumen de muestra empleado —0,75 litros— resulta “técnicamente insuficiente”, generando lo que denomina un “falso negativo por diseño”.

“Foto fija” frente a “película de impacto”
El contrainforme sostiene que el estudio universitario ofrece una “foto fija optimista”, basada en promedios horarios que suavizan los picos de olor, mientras que la realidad vecinal muestra episodios recurrentes y persistentes.
En este sentido, recuerda que la aplicación de ciencia ciudadana NasApp ha registrado episodios de olor persistente en zonas como Roca Llisa durante julio de 2024 y agosto de 2025, coincidiendo con condiciones meteorológicas de calma.
Asimismo, el estudio de opinión elaborado por la consultora GAD3 en junio de 2025 reveló que el 97% de los vecinos de Santa Eulària que reportan molestias identifican los malos olores y gases como el impacto principal, un dato que el contrainforme considera incompatible con la conclusión de “normalidad operativa”.
Más de 5.000 viviendas afectadas
El documento recuerda que, tras la puesta en marcha en 2020-2021 de la planta de tratamiento mecánico-biológico y compostaje gestionada por la UTE GIREF, la frecuencia e intensidad de los episodios odoríferos habría aumentado exponencialmente desde 2021, afectando a núcleos residenciales consolidados con más de 5.000 viviendas.
Los vecinos describen el impacto como “permanente” y “altamente ofensivo”, con picos que impiden ventilar las viviendas o utilizar espacios exteriores.
Recomendaciones: auditoría de olores y monitoreo continuo
Entre las medidas propuestas, el contrainforme plantea la realización de una Auditoría de Olfato (Odor Audit), la aplicación de la norma UNE-EN 13725 para olfatometría dinámica y la instalación de sensores de gases en tiempo real en el perímetro de la planta y zonas residenciales.
La plataforma reconoce que el Consell ha iniciado actuaciones para la reducción de olores, incluida la monitorización del amoníaco, pero insta a acelerar la ejecución de inversiones previstas, como el cambio de filtros y el cerramiento de la nave de compostaje aprobados en el presupuesto de 2024.













