Una investigación pionera ha sacado a la luz una parte desconocida de la historia de Formentera: la realidad de sus mujeres durante el siglo XX, marcada por la violencia machista, el silencio social y la creación de redes de apoyo que permitieron avanzar hacia la independencia.
El estudio, titulado “Mujeres que aman a las mujeres: violencias y redes de sororidad en Formentera en el siglo XX”, ha sido elaborado por la investigadora Clàudia Cotaina en el marco de una beca impulsada por las áreas de Igualdad y LGTBI+ del Consell de Formentera. La investigación se basa en el análisis de más de 3.400 sentencias judiciales del juzgado de Ibiza, además de entrevistas a mujeres que vivieron esa época, según reveló la especialista a IB3.
Uno de los principales hallazgos del trabajo es la existencia de múltiples formas de violencia machista que, en muchos casos, nunca llegaron a los tribunales debido al estigma social y al silencio imperante. Aun así, los documentos judiciales permiten reconstruir algunas de estas situaciones.
Entre ellas, destaca una sentencia de finales del siglo XIX que refleja la situación de una viuda en “pobreza de solemnidad”. Tras la muerte de su marido, su hijo —quien tenía la obligación legal de mantenerla— no solo incumplió ese deber, sino que llegó a amenazarla. Este caso ilustra una realidad frecuente de desprotección económica y violencia dentro del entorno familiar.
Frente a este contexto, la investigación pone en valor el papel de la sororidad como herramienta clave para la supervivencia y el cambio social. Cotaina recoge ejemplos de redes de apoyo entre mujeres que permitieron romper dinámicas de dependencia.
Uno de los casos más significativos es el de una mujer extranjera que impulsó un negocio de confección de moda en la isla. A través de este proyecto, dio empleo a otras mujeres, generando una red de ayuda mutua que facilitó el acceso a ingresos propios y, con ello, una mayor autonomía económica.
El estudio también aborda un aspecto hasta ahora prácticamente invisibilizado: las relaciones afectivas entre mujeres. Según los testimonios recogidos, estos vínculos existían, pero permanecían ocultos bajo un estricto silencio social. “Ni se oía decir”, relatan algunas de las entrevistadas, reflejando una realidad que formaba parte de la vida cotidiana pero que no podía expresarse públicamente.













