La situación sanitaria en las Pitiusas alcanza un punto crítico. El sindicato médico SIMEBAL ha denunciado que el servicio de Urgencias del Hospital Can Misses quedará reducido a la mitad de su capacidad en abril, lo que supone una amenaza directa para la calidad asistencial de pacientes y familias.
Durante la cuarta jornada de huelga llevada adelante este jueves que incluyó una manifestación en la puerta del hospital de Ibiza, los profesionales han alertado de una precariedad insostenible. Según los datos del sindicato, de las 32 plazas de médicos de urgencias, 19 quedarán descubiertas próximamente. Esta falta de personal obliga a los facultativos actuales a realizar guardias extenuantes y mantener ritmos de trabajo descritos como «plan estajanovista».
La problemática no solo reside en la carga laboral, sino en las barreras del entorno. Desde el sindicato advierten que las dificultades para acceder a una vivienda en la isla y una retribución que no compensa el estrés laboral provocan que muchos profesionales abandonen el hospital poco después de incorporarse.
En este contexto, detallaron el caso reciente de una médica que, tras solo ocho días de trabajo, decidió marchar ante el impacto que la presión y el estrés estaban teniendo en su propia salud.
Reivindicaciones y falta de apoyo social
El colectivo médico insiste en la necesidad de un estatuto propio y condiciones dignas para garantizar un servicio de calidad en el futuro. Sin embargo, los facultativos han expresado su decepción por la ausencia de asociaciones de pacientes en las movilizaciones, a quienes habían convocado para unir fuerzas en la defensa de la sanidad pública.













