La consellera de Salud del Govern balear, Manuela García, ha rechazado este martes las críticas del PSOE sobre el funcionamiento del programa de cribado de cáncer de mama en Ibiza y ha pedido a los socialistas que “no intoxiquen” al afirmar que las mujeres de la isla no pueden acceder a mamografías.
Durante el pleno del Parlament, García defendió la gestión de su departamento y aseguró que se continúa trabajando para mejorar los programas de detección precoz. En este sentido, destacó que desde 2022 se ha ampliado el número de citas, con 200 mujeres más incorporadas a los cribados.
La intervención de la consellera se produjo después de que la diputada socialista Irantzu Fernández denunciara el deterioro del Área de Salud pitiusa y cuestionara si el Govern dispone de “alguna propuesta real” para revertir la situación. Fernández criticó el aumento de las listas de espera quirúrgicas y acusó a García de no ejercer plenamente sus competencias. “Usted ya no es consellera. No le pediré la dimisión. Usted está sólo aquí de cuerpo presente”, afirmó en la Cámara.
La diputada socialista también puso sobre la mesa la “fuga” de enfermeras, los problemas en el servicio de ambulancias y, especialmente, las dificultades que enfrentan las mujeres de Ibiza para acceder a mamografías. Según denunció, la consellera evita dar explicaciones sobre estos problemas.
García respondió con dureza a estas acusaciones y reprochó a Fernández “tener cero decoro” al abordar cuestiones sanitarias, al tiempo que lamentó que utilice “cualquier incidente para convertirlo en un incidente parlamentario”.
Este cruce de reproches llega después de que el PSOE alertara del mal funcionamiento del programa de cribado de cáncer de mama en el Hospital Can Misses. Los socialistas denunciaron que el servicio lleva tiempo operando con deficiencias y señalaron como ejemplo la cancelación de 26 citas en una misma tarde, un episodio que calificaron de “inaceptable”.
Según explicó Fernández, el sistema debería citar automáticamente a las mujeres al cumplir los 50 años, pero en la práctica son las propias pacientes quienes deben insistir telefónicamente para conseguir una cita. Además, relató que las 26 mujeres afectadas acudieron al hospital tras ser citadas, pero sus citas no aparecían en el sistema informático, lo que impidió realizar las pruebas por falta de personal técnico.
Pese a los intentos del personal sanitario por solucionar la situación, las pacientes fueron finalmente enviadas a casa con la promesa de una nueva cita. Para el PSOE, este incidente no es aislado, sino que refleja problemas estructurales en el sistema sanitario pitiuso, incluyendo fallos en historiales clínicos y dificultades en el acceso a medicación.
Ante este escenario, los socialistas han exigido al Govern balear y a la Conselleria de Salut que pongan fin a lo que consideran una “dejadez de funciones” y garanticen un funcionamiento eficaz del programa de cribado, asegurando que ninguna mujer de Ibiza quede sin revisión por problemas de gestión. Mientras tanto, el Govern defiende que el servicio continúa operativo y en proceso de mejora.













