La cadena Vincci Hoteles, fundada en 2001 por la familia Calero, anunció recientemente su desembarco en Ibiza con un hotel de cinco estrellas previsto para 2027, un proyecto con el que refuerza su posicionamiento en el segmento premium y su presencia en destinos turísticos de alto nivel.
Al frente de esta estrategia está Carlos Calero, director general de la compañía, que defiende una expansión basada en la calidad, la integración en el entorno y el desarrollo de proyectos con identidad propia. En esta entrevista con La Voz de Ibiza, detalla las claves de la llegada a la isla y el concepto de lujo que quieren implantar.
—Vincci Hoteles ha señalado que Ibiza forma parte de un paso clave en su expansión. ¿Qué ha motivado esta apuesta por la isla en este momento?
— Ibiza es un destino consolidado a nivel internacional que ha evolucionado hacia un perfil cada vez más diverso y exigente. Para Vincci Hoteles, representa una oportunidad natural dentro de nuestra estrategia de crecimiento cualitativo: estar presentes en destinos icónicos donde podamos aportar valor, reforzando un desarrollo basado en la coherencia y no en el crecimiento por sí mismo. En este sentido, la isla encaja especialmente bien con nuestra manera de entender la hospitalidad, centrada en experiencias únicas, en el detalle y en un enfoque de máxima calidad de servicio. En definitiva, un estilo de lujo contemporáneo, alineado con nuestro cliente y que dialoga con la propia evolución del destino. Además, se trata de un proyecto que nace con una clara vocación de integración en la isla, tanto desde el punto de vista conceptual como en su desarrollo, lo que refuerza aún más el sentido de esta apuesta.
—A propósito de las experiencias, el establecimiento contará con experiencias como rooftop, spa o gastronomía de autor, según se ha anunciado…
—Entendemos el hotel no solo como un lugar de alojamiento, sino como un espacio donde suceden cosas. Cada uno de estos elementos (rooftop, spa o propuesta gastronómica) estará concebido como una experiencia en sí misma, integrada dentro de un relato global que acompañe al huésped durante toda su estancia.
—¿Puede compartir otros detalles sobre las prestaciones que brindará el hotel?
—El hotel contará con 116 habitaciones distribuidas en un edificio de baja altura, lo que favorece una integración más natural en el entorno y una experiencia más cercana y tranquila para el huésped. Incorporará espacios de bienestar, zonas exteriores pensadas para el disfrute del paisaje y propuestas gastronómicas cuidadas, además de áreas que invitan tanto al descanso como a la socialización, siempre bajo un diseño funcional y coherente.
—¿A qué tipo de cliente aspiran atraer con este nuevo hotel en la isla?
—Nos dirigimos a un cliente que valora la calidad en sentido amplio: el diseño, el servicio, la autenticidad y la experiencia. Un perfil que aprecia la sensibilidad hacia los detalles y que quiere disfrutar del destino desde una perspectiva más pausada y consciente, conectado con el entorno y alejado de propuestas más masificadas o estridentes. Este es, en esencia, el cliente Vincci: alguien que valora el detalle, el diseño, la ubicación, el descanso y un servicio de calidad. No solo alguien que viaja a Ibiza, sino alguien que conecta con nuestra manera de entender la hospitalidad, con la mirada Vincci.
Concepto de lujo de Vincci
—El proyecto se plantea como un hotel de cinco estrellas. ¿Qué concepto de lujo quieren trasladar a Ibiza y en qué se diferenciará de la oferta existente?
—Nuestro enfoque del lujo no se basa únicamente en lo tangible, sino en cómo se vive la experiencia. Hablamos de un lujo contemporáneo, más emocional; donde el diseño, el servicio y los pequeños detalles construyen una estancia exclusiva. En este caso, además, se trata de un lujo alineado con el carácter de la isla: un cinco estrellas que ofrece una experiencia de alto nivel, con una propuesta estética muy cuidada y una ejecución muy sólida, donde la calidad se percibe de forma natural, desde la elegancia, el servicio y la conexión con el entorno y la isla. La diferenciación vendrá precisamente de esa mirada: una propuesta equilibrada y honesta, donde cada elemento tiene sentido y contribuye a generar una experiencia coherente.
—Hablan de integración paisajística y sostenibilidad. ¿Cómo se concreta ese compromiso en el diseño y la operativa del hotel?
— El proyecto se ha concebido con una voluntad clara de diálogo con el entorno. Esto se traduce en una arquitectura de inspiración mediterránea ibicenca, de escala contenida, integrada en el paisaje y acompañada de vegetación autóctona. Se ha apostado por contar con profesionales y colaboradores locales, que aportan un conocimiento profundo de la isla y permiten desarrollar el proyecto desde el respeto y la coherencia. A nivel operativo, trabajamos bajo criterios de eficiencia energética, optimización de recursos y gestión responsable, con el objetivo de mantener un equilibrio auténtico entre desarrollo y entorno.
—Ibiza es un mercado muy competitivo y con fuerte identidad. ¿Qué encaje cree que tendrá la “mirada Vincci” en este contexto?
—Precisamente en mercados con tanta personalidad es donde más sentido tiene una propuesta como la nuestra. La “mirada Vincci” no pretende imponerse, sino interpretar el destino desde el respeto y la sensibilidad. Nuestro objetivo es integrarnos aportando una forma de hacer que pone el foco en el detalle, en las personas y en la experiencia global.
De cara al 2027
— La apertura está prevista para 2027. ¿En qué fase se encuentra actualmente el proyecto y cuáles son los principales retos hasta su puesta en marcha?
—Actualmente el proyecto se encuentra en fase de desarrollo y construcción, con el objetivo de apertura durante la temporada 2027. Los principales retos pasan por coordinar todos los procesos con el máximo rigor y asegurar que cada decisión, desde el diseño hasta la operativa, esté alineada con el concepto definido y con el respeto al entorno que marca el proyecto.
—¿Qué impacto económico y laboral prevén que tenga este nuevo hotel en Ibiza?
—El proyecto supondrá la generación de empleo directo e indirecto, así como una contribución a la actividad económica del entorno. Además, se ha priorizado la colaboración con profesionales y empresas locales, reforzando ese vínculo con la isla y apostando por un desarrollo que genere valor a largo plazo.
— ¿Qué papel jugará Ibiza dentro de la estrategia futura de Vincci Hoteles?
—Ibiza es un paso importante dentro de nuestra hoja de ruta, que busca consolidar nuestra presencia en destinos estratégicos con proyectos de alto valor. Más que un crecimiento en volumen, nuestra apuesta es seguir desarrollando hoteles con identidad, donde podamos trasladar nuestra manera de entender la hospitalidad y reforzar el posicionamiento de la marca en enclaves singulares. Ibiza representa también una apuesta alineada con nuestro compromiso por seguir creciendo en el segmento de cinco estrellas y en destinos estratégicos como Baleares, una región en la que nos encantaría seguir desarrollando proyectos si surgen oportunidades coherentes con la marca.












